Casi terminando Enero el bloque oficialista solicitó una sesión para tratar el aumento de
tasas. Previo a esta solicitud el Intendente y toda su tropa, se venían dedicando a “patalear” públicamente por cuanto medio tuvieran a mano, achacándole a la oposición las culpas de las siete plagas de Egipto. En un despliegue de lo mejor del “desubique”
nuestro Intendente, el día de la desgracia del rayo, aprovechó las cámaras mientras le hacían una nota , para decir que la oposición “no le aprobaba el aumento de tasas”; hubiera sido lo mismo de desubicado que Martinez Salas hubiera aprovechado esa ocasión para decir en un medio nacional que el oficialismo no quiere decir en que se gasta la plata de los geselinos. O no?
Bueno, lo cierto es que el bloque mayoritario, accedió a la solicitud de la minoría, y
el Concejo sesionó; se votaron por mayoría dos solicitudes al ejecutivo, que se readecue la nómina de Mayores Contribuyentes y que se presente la información contable; cosa esta última que los radicales consideran fundamental para considerar un aumento de tasas.
Imagínense lo que estos hechos desencadenaron…el Intendente preso de unos de sus mejores berrinches declaró a los medios “nosotros vamos a declarar la emergencia económica, sanitaria, vial, administrativa, en seguridad, en tránsito y en todas las áreas”…”hay empleados municipales que están esperando el aumento salarial, esto
lo único que hace es dilatar toda esta cuestión…” “"Este mes pudimos pagar los sueldos, no se si el mes que viene se podrá hacer. El radicalismo es responsable…”
La verdad, cuando escucho al Intendente hablar de esta forma, me doy cuenta de lo mucho que le dolió haber perdido las elecciones y no poder seguir haciendo las cosas a su antojo; para alguien como él, que desde que asumió se ha comportado “como el dueño de la estancia”; es in entendible rendir cuenta de sus actos. Alguien debería haberle dicho que “electo” no significa “dueño”. A él, que le gusta tanto hacer referencia a nuestro fundador; debería alguno contarle que aún siendo realmente “el dueño”, Don Carlos Gesell nunca hizo las cosas a su antojo ó en su propio beneficio,
siempre pensó en el crecimiento de la comunidad, claro, eso es lo que hace la diferencia
entre un “gran hombre” y un… hombre común.
Acá no se trata de buscar culpables, sino de hacer las cosas como dicen las normas; si al
Consejo Deliberante le corresponde sancionar las ordenanzas impositivas y la determinación de los recursos y gastos municipales, según reza el Art.29 de la Ley Orgánica de las Municipalidades, eso es lo que debe hacerse; sí durante seis años esta gestión hizo a su gusto y antojo es algo que estuvo fuera de toda reglamentación y que
fue legitimado por un puñado de vecinos Concejales que no evaluaron el costo que a futuro les representaría haberse convertido en “cómplices”. Lo que hace el Intendente
con sus despotriques no es otra cosa que DEMAGOGIA, apela a prejuicios, emociones y miedos para ganar apoyo popular. Manifiesta que la UCR lo que quiere es perjudicar su gestión para ganar las próximas elecciones, podría aplicarse en esto el dicho “el ladrón cree que todos son de su condición”; porque esto es lo que paso durante el último gobierno de Luis Baldo, cuando la oposición (hoy oficialismo) pintó el aumento
de tasas como una gran calamidad y una vez ganadas las elecciones aumentaron las tasas un cuatrocientos por ciento. Una de las cosas que el Intendente trata de ocultar con sus palabras, es que los bloques opositores no le dicen “no” al aumento, sólo manifiestan que quieren ver en que se gastó el dinero y en que se proyecta gastarlo en un futuro; convengamos que esta gestión con muchas de sus acciones no ha generado la confianza como para que se le firmen cheques en blanco.
Con todos estos dimes y diretes, han salido a relucir los sueldos de muchos funcionarios
designados durante esta gestión; se habla de ocho mil, diez mil, doce mil…. Algunos dicen que no son sumas significativas cuando se trata de cargos directivos (¿?!!); yo me pregunto ¿cuanto ganarán los que dicen esto?, porque el sueldo promedio de la mayoría de los comunes geselinos (los que tienen suerte de tener trabajo) ronda los cuatro ó cinco mil pesos; por otro lado me pregunto quien le habrá otorgado el certificado de capacitación a muchos de estos funcionarios, cuando su principal preparación ha sido formar parte del aparato electoral del Intendente. Yo considero que cualquier persona que accede a un cargo político debería mostrar cual era su ingreso “antes” de asumir y
recibir por ende una remuneración similar; pero como no es así contamos hoy con una clase política más preocupada en asegurar su medio de vida que el bienestar de los ciudadanos que representa, rodeada y sostenida por un montón de “satélites” con las mismas intenciones.
Para no seguir contando grandeza delante de los pobres, no entraremos en detalles sobre
los setenta y tres mil pesos que declaran gana el Intendente, ni sobre lo que cobran otros secretarios de esta gestión; comentarios varios ha generado el Dr. Alvarez por haber donado su dieta para beneficencia, aunque a mi ver prodría haber ayudado cinco ó seis veces más si hubiera donado lo que percibe en Anses. Se entendió?
Ya que estamos hablando de ingresos, otra cosa que sería bueno saber es cuanto dinero
entra en la Municipalidad por las publicidades que diferentes empresas instalan en arcos de entrada y otros sectores públicos. Otra incógnita a revelar es cuanto genera el enduro,
ya que ni siquiera gastan en cartelería porque el cartel es el mismo todos los años con las fechas emparchadas.
Por estos días, nuestro Intendente, enojado con los ediles de la oposición, ha largado sus mejores frases; realmente es un gusto escucharlo tan enojado! Eso significa que no
se votó en vano, que los que prometieron frenar e investigar tantos desatinos lo están haciendo.
Doctor, no se enoje, no es cosa de “ellos”; es cosa de los ocho mil seiscientos sesenta y siete geselinos que votaron por el Frente Civico y Social y de los tres mil doscientos cincuenta y cinco que votaron por el Frente Renovador, por tener solo en cuenta los que están representados en el consejo, sin sumarle los mil quinientos que votaron otras fuerzas, ni los seiscientos y pico de votos en blanco, que hacen un total del setenta por ciento de electores que están desconformes con esta gestión de gobierno.
Usando una expresión suya intendente... “ponga la cola en la silla” y busque los comprobantes de gastos que le piden que muestre, cuando el pueblo quiere saber….no hay berrinche que valga!