Ya estamos a mitad de temporada… bueno, poniéndole onda, porque hace ya muchos años que tenemos temporadas muy cortitas; empiezan en enero y terminan en….. enero ó a mediados de febrero con suerte…
Hablando con los conocidos, pregunto: y? que tal la temporada?... miran a lo lejos, levantan las cejas , fruncen la boca hacia un lado y dicen: “yyyy…”
La verdad, con todo este sinsabor que nos han dejado los acontecimientos naturales;
si le sumamos los originados por la política; hay que ponerle mucha garra para estar,
no digo feliz y contento, sino cuando mucho “esperanzados”…
Como estoy gran parte del día trabajando; para escribir estos artículos acostumbro entrar en Internet y ver los diarios geselinos, buscando convencerme a veces de cosas que la gente me cuenta y me cuesta creer.
Una vez más, me asombro… los sucesos superan ampliamente lo que mi razón me indica como imposible… Si, salieron los inspectores del Ministerio de Trabajo a exigir
a los concesionarios de playa la instalación de pararrayos; le dan un plazo de veinte días
para hacerlo. Digo yo, si se realiza la intimación por el Art.102 de la Ley 19587 de higiene y seguridad en el trabajo (por eso la realiza este Ministerio), cual viene a
ser el apuro cuando la ley se sancionó en el año 1979? Si, ya sé, es porque cayó un rayo
e hizo un desastre…
¿Porque tendremos los argentinos la costumbre de sancionar leyes que no cumplimos? ¿Porque salimos a rasgarnos las vestiduras cuando pasa algo? Y mientras?
Como diría mi padre, salimos a tapar el pozo cuando se ahogó el chico…
Volviendo al tema pararrayos, es realmente sospechoso el apuro, sobre todo teniendo en cuenta que en este país es muy raro que no se aproveche cualquier ocasión para hacer un negocio, me imagino que “casualmente” habrá algún amigo del poder que se dedique a la fabricación e instalación de pararrayos y que “justo” pasará por los balnearios a “ofrecerlos” y hasta me atrevería a aventurar que pasaría el mismo día que pasan los inspectores…Uds. piensen lo que quieran, yo digo nomás…
Siguiendo con los despropósitos, miremos un poco lo que pasa con tránsito. Durante el invierno, tenemos inspectores a razón de cuatro a cinco por esquina, y en el verano ver
uno es un milagro. Por los dichos del encargado del área, se quedaron sin personal porque los trabajadores se fueron tras mejores salarios, un ejemplo de lo mal remunerados que están los trabajadores municipales, y una muestra más de las mentiras
de la gestión. Cuando se trata de aumentar tasas, se esgrime como motivo el aumento de
sueldos y a pesar que hemos tenido aumento brutales, los salarios siguen siendo miserables; para colmo y pesar de los trabajadores, la municipalidad cuenta con el respaldo de la dirigencia sindical del sector, ya que el Secretario General en total connivencia con el empleador hace suyo el pedido de aumento de tasas y propagandea sobre los logros de la gestión; si logran aumentar las tasas veremos cuanto logra este dirigente de aumento para sus compañeros, aunque sería bueno que alguien le dijera que no se puede estar en la misa y en la procesión al mismo tiempo.
Si consideramos que las elecciones se realizan durante temporada baja, dar
empleo en entes municipales, es una manera de conseguir votos; porque por poco que sea unos mangos son unos mangos, aunque contra todas las leyes existentes se los contrata por períodos indefinidos y las contrataciones están sujetas a los caprichos del contratante. Creo, que vendría siendo hora, que las autoridades se preocupen por atraer
emprendimientos que generen empleos, también sería necesario que consideren el tema
de las trabas que ponen a quien quiere abrir un negocio; ya que se deben pasar varios “filtros” para lograr una habilitación de por sí bastante onerosa; donde la Municipalidad
termina siendo prácticamente un “socio” del comerciante. Una pasada por la avenida principal basta para notar que hay locales que no se han alquilado, los propietarios trasladan a los alquileres los gastos de la propiedad (cosa lógica) y hay que pensar que
negocio poner para cubrir alquiler, habilitación, otros gastos y lograr hacer una diferencia. Todavía no terminó el mes de enero y ya tenemos vidrieras con carteles de
liquidación, también han cerrado negocios que estaban abiertos todo el año, y a pesar
que se dice que se lucha contra el desempleo, creo que es una batalla perdida porque se
están equivocando las armas, los subsidios estarán bien pero no son una solución para nadie; quien lo cobra poco puede hacer con esa suma y para pagarlos se recurre siempre
a la generación de tasas; es desvestir un santo para vestir otro….
Nada sé de economía, más que lo que sabe cualquier ama de casa, pero me parece que vamos barranca abajo. Este gobierno Municipal; nos vende desde los medios “la excelente temporada” y una “cadena de logros” que sinceramente ya no engañan a nadie.
Por otro lado, lo que está en el orden del día son las publicidades políticas, ya sean gubernamentales ó de los futuros candidatos y los espectáculos públicos gratuitos, recitales y otras yerbas con lo que pretenden tapar una realidad innegable, cuando se blanqueará realmente cuanto se gasta en publicidad? Y el ministerio del Interior? Alguien imagina el costo de esas miles de hermosas camionetas ploteadas?
Cuantas cosas se podrían hacer con el dinero que se gasta en mostrar lo “eficiente que son” y lo bien que hacen las cosas.
Volviendo al panorama local, no es mucho lo que se puede esperar, el oficialismo está
convencido que puede tapar la realidad con palabras.
Los geselinos sabemos que los inviernos son largos y no se vislumbran planes para generar empleo fuera de temporada, las políticas implementadas en Turismo y Seguridad parecen no alcanzar el objetivo a pesar de las continuas visitas de los ilustres
titulares en esas áreas a nivel Provincial.
El Intendente aprovecha cada minuto de micrófono y/o cámara para sacar a relucir el tema de la no aprobación del aumento de tasas por parte de la oposición, buscando instalar el descontento contra los ediles, generando discordia para lograr su objetivo;
cuando sería mas sencillo que diera las explicaciones y detalles de los gastos que el Consejo está reclamando.
Rescatando las palabras del Jefe de Gabinete de Ministros de la Nación que pidió a los argentinos “no ser ingenuos”, podemos decir que en Villa Gesell le hacemos caso, cada vez somos menos ingenuos, sabemos que se debe generar un cambio, nos vamos dando cuenta que si seguimos callados…estamos en el horno.