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  • Rosa Estanga

    Desastre natural, tristeza geselina…
Semana dura para Gesell la que pasó;  triste, dolorosa. Pero así son las cosas, no siempre valen las precauciones cuando la naturaleza actúa.  Pero asi  y todo, sin importar el dolor de los afectados, nos largamos a hablar: “si se hubiera hecho…”, “tal vez si..” , “ahora  habría que…”; no hay caso, somos todos expertos en rayos.
Esto que pasó es un “desastre natural”, una “catástrofe”; porque es un hecho de la naturaleza que afectó negativamente la vida de las personas, un suceso con consecuencias terribles; algo fortuito, casual, no programado.
Ante estos hechos no queda más que acompañar el dolor de los afectados, y respetarlos
guardando silencio. Ellos no podrán jamás encontrar explicación ni consuelo para los que les pasó, no deberían además tener que soportar todas las pavadas que se les ocurra
decir a quien se le ponga un micrófono adelante.
Esa tarde estábamos trabajando, nos llamó la atención la oscuridad que precedió esta tragedia; se hizo de noche en plena tarde, al poco rato entró un cliente y comentó lo que
había pasado, increíble… 
El Gobernador estaba en Mar el Plata, decidió viajar a Gesell; Erneta no estaba pero
hacía declaraciones por radio  explicando lo que había sucedido…se apuró, se apuró, pero no hubo caso, llegó  Scioli primero, estuvo y se fué. Llegaron los canales de Buenos Aires, todos rodeando el hospital, esperando noticias, los funcionarios no hicieron declaraciones, también esperaban …al Intendente. Cuando llegó, fiel a su estilo, se adueñó de la pantalla y aprovechando su condición de médico daba los partes
desplazando al Dr. Chamorro, Director del Hospital; tras él, se podía ver a “su sequito”
de aprendices de guardaespaldas por no usar otros términos menos floridos.
Igual, todo funcionó bien, no importa quien lo diga, nuestro hospital se la aguantó, respondió bien; cubrió las necesidades. Es extraordinario que funcione en la emergencia, es admirable que el castigado personal victima de salarios bajos y fechas inciertas de pago haya respondido tan bien; pero siempre supimos que nuestro hospital lo mejor que tiene es la parte humana; funcionó en forma profesional, como debe funcionar. 
Pasada la emergencia empiezan los reconocimientos, y como dijo el Director del Anses
Sebastián Alvarez felicitando a todos los que participaron en la emergencia: “médicos, personal, bomberos, dirección” pero sobre todo “responsables políticos” ; porque había
todo lo necesario…menos mal, será que lo guardan para estas ocasiones…porque los demás días es muy raro que haya…
Uds. dirán, ya está “Juanita la quejosa”; pero saben que bronca me dá que hasta en los peores momentos no se piense en otra cosa que en sacar a relucir sus logros. Fueron veinte personas las afectadas, había camas, había insumos, había tomografías, entonces como puede ser que en otras ocasiones cuando entra una persona por cualquier motivo se la traslade a otra localidad?  Como puede ser que habitualmente si hacen una tomografía se deba esperar quince días para el informe?  Sería por que estaban los medios nacionales, el gobernador de San Luis, Scioli y todos los ojos del país sobre nosotros?
Para colmo, el Sr. Intendente como es su costumbre, hizo público su aprecio por Juan Martin Fernandez (Director del Nuevo Geselino); dijo que le pediría a sus abogados que se encargaran (falto que dijera “que parezca un accidente”), porque  este periodista  comunicó que la fiscal estaba “estudiando la posibilidad de que las cajas de seguridad de las carpas hubieran tenido algo que ver”, idea que el Sr.Intendente no comparte…pero, lo dijo la Fiscal, no lo “inventó” Juan Martín; nada que hacer, parece que lo del Intendente con Juan es más que “un amor de verano”…. 
Con el tema pararrayos, ha aparecido expertos por todos lados, todo el país se reveló
plagado de especialistas. Nuestro Gobernador encargó la redacción de una Ley, sin tener en  cuenta que “hay una ley” nacional; y no teniendo en cuenta tampoco que contra la naturaleza y sus cosas no hay Ley que valga.  Por lo que he escuchado, si había un pararrayos en el balneario, el rayo podría haber caído igual en las carpas…
La Ley 19.587, en su Art.102, dice “los establecimientos e instalaciones expuestos a descargas atmósfericas, poseerán una instalación contra las sobretensiones de este origen que asegure la eficaz protección de las personas y cosas. Las tomas a tierra de estas instalaciones deberán ser exclusivas e independientes de cualquier otra”. 
Si vemos un poco, todas los establecimientos e instalaciones están expuestos a descargas atmosféricas, algunos más que otros (por la altura, por su ubicación, etc)
pero de estos hechos fortuitos nadie está libre.
A mi, toda esta movida de la Ley de pararrayos, me suena a “posible negocio”, como el tema de los botones de pánico y otras cositas por el estilo…y me molesta, porque se aprovechan hasta las peores desgracias para hacer negocios…y para hacer política.
Hablando de política, parece que en este país vivimos de elecciones! Vieron, ya están en campaña para 2015; carteles de Massa por todos lados. Me da miedo…el gasto en publicidad será enorme, y todos sabemos que las inversiones a la larga las terminamos pagando entre todos. Quienes invierten bancando campañas políticas, lo hacen esperando recuperar la inversión cuando triunfe el candidato…. 
Pero bueno, hoy estaba escribiendo sobre otro tipo de desastres y calamidades; mejor el
tema de la política lo dejamos para la próxima, nos quedan nada más que ventidos meses, seguramente nos darán letra para varios libros…perdón quise decir “artículos”…
Terminando esta nota, y sin ningún tipo de banderías, llegue el reconocimiento a todos
los que desinteresadamente colaboraron, a los que humanamente colaboraron; sin pensar en réditos de ninguna especie,  por las víctimas, por sus familias, por Villa Gesell…
 
 
 
 
 
 
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