Últimamente asistimos a una seguidilla de hechos lamentables, algunos fortuitos y otros
previsibles. Los fortuitos, como una muerte inesperada por ejemplo, nos sorprenden y nos duelen; pero con el paso de los días el dolor deja paso a la resignación. Los otros hechos, los previsibles, nos sorprenden y nos duelen pero lejos de generarnos resignación nos generan una especie de desazón, angustía, incertidumbre.
Mientras escribo, escucho una radio geselina; la locutora le pone toda la onda promocionando la fiesta de la diversidad, todos estos días he escuchado lo mismo: “Esta es nuestra fiesta”, “debemos estar todos juntos”, “todo esta hermoso”, …
Yo, como esta es una columna de opinión, opinaré sobre la fiesta en el próximo número; tengo por costumbre opinar sólo de lo que veo y…
… sin ir más lejos hoy, entrando a Gesell, veo que el cartel de promoción de la fiesta dice “11,12,13 y 14 de Octubre” , eso fue el año pasado! Y por si fuera poco, también tiene el inconfundible sello de “Gestión…” del renunciado intendente! Si esta es “nuestra fiesta” que se supone que debería hacer… irme con un tarro de pintura, una escalera y arreglarlo? Algunos dirán que estas cosas son “sólo un detalle”; yo diría que en los detalles es donde se ve el esmero y la dedicación con que se organiza algo. Imagínense ir a un desfile de modas y que una modelo tenga la media corrida, ó un dobladillo descosido... sería…“un detalle”, pero también una muestra de “negligencia”…de descuido; porque eso sería un “hecho previsible”, algo que si ocurre y estamos atentos se puede cambiar y/o evitar.
Pero… también hay que querer cambiar…Desgraciadamente, desde Marzo que partió “el refundador” hasta hoy, los geselinos renovamos diariamente la esperanza de un cambio que no llega. Barrera no se decide a crecer, a dejar de lado los métodos “escondedores” que caracterizaron al gobierno los últimos años. Sin que le temblara la mano vetó una Ordenanza cuyo único objetivo era que los contribuyentes supiéramos a quien le pagamos el sueldo. No queríamos saber “cuanto ganaban”, no
“invadíamos” ninguna intimidad, no avasallábamos “ningún derecho”. Me incluyo porque formo parte de esa mayoría que votó por un cambio, cambio que resulta imposible de lograr si el Ejecutivo desconoce constantemente las decisiones del Legislativo. El Deliberante le ha dado estos últimos meses todas las armas al Intendente Barrera para que demuestre sus intenciones de cambiar las cosas, un cambio cuyo principal ingrediente debería ser la transparencia; y sistemáticamente él ha ido desaprovechando oportunidades, negándose a utilizarlas. Se pueden llenar varias carillas con las resoluciones salidas desde el Concejo hacia el Ejecutivo pidiendo respuestas que nunca llegan. No son pedidos caprichosos de los concejales de la oposición, son reclamos de los vecinos a través de sus representantes, son reclamos “legales”, “correctamente realizados”, pero evidentemente para el ejecutivo las decisiones del Deliberante no son más que papeles sin valor alguno. Estos “detalles” hacen que se genere incertidumbre, porque aun habiendo generado un cambio con nuestras decisiones los geselinos no vemos los resultados. La oposición desde el legislativo genera Ordenanzas y Resoluciones para encaminar las cosas , pero es inútil darle herramientas a quien no quiere utilizarlas. Asistimos desde Marzo a un simulacro de cambio, con algún que otro logro y un montón de promesas de las que ya tenemos bolsas. Barrera no es un “nuevo intendente”, es el “continuador” de una gestión que “no ha terminado” como pudimos ver en la inauguración de la secundaria seis. A mí me gusta comparar los hechos políticos con cosas concretas para entenderlos mejor y lo sucedido a Barrera en la inauguración de la escuela viene ser como que llegue el marido actual y encuentre la cama ocupada por “el ex”, con la diferencia que acá los cornudos somos nosotros. Cosas como estas, son las que me llevan a creer que la esperanza de cambio con Barrera está representada únicamente en el color verde con el que está reemplazando todo el “azul Erneta”. Todavía no pintaron ninguna garita, las pintarán? ó las dejaran del color del refundador en una clara decisión de no hacerse cargo de ese desastre? A quienes les parezca que esto no es más que un delirio mío, les diré que en la política nada es casual,
cada gesto tiene su significado para quien sepa leerlo, por eso es que la esperanza geselina en Barrera tiene un antes y un después de la inauguración de la escuela, acto que según los medios y muchos presentes, fue “copado” por Erneta y donde Barrera fue “ninguneado” . El actual intendente podrá pintar Gesell del color que quiera pero sostiene el pincel con mano demasiado temblorosa para mi gusto …
No todas son críticas, le reconozco a Barrera el haber habilitado la farmacia del hospital, que permitirá la entrega de medicación a las personas que no tienen medios para comprarlos, aunque no puedo dejar de resaltar lo increíble que me resulta que “el gran gestionador” que lo precedió no lo hubiera hecho; seguramente el negocio estaba en otro lado; negocio que como tantos otros no podrán probarse porque el Ejecutivo no responde los requerimientos del Deliberante .
Barrera en su etapa de Concejal, legalizó con su doble voto las tropelías de Erneta; hoy como Intendente, las encubre desoyendo los reclamos del legislativo.
Alguien me dijo el problema de Barrera es “que no resuelve”… yo diría que no resuelve lo que no quiere, porque para achacarle cosas a la oposición le sobra labia, y por otro lado permite que lo ninguneen en su propia casa. Como es el tema?
Releo lo que escrito y me doy cuenta que he utilizado mucho la palabra “cambio” …serán mis deseos de que se concreten?.
Bueno… Uds. dirán…. Déjate de embromar! Estamos de fiesta…
Si, una fiesta que indudablemente es de todos los geselinos, porque cada peso que se gasta sale del bolsillo de los contribuyentes. Sabremos alguna vez cuanto nos cuesta?
Según dicen los artistas los paga la provincia, personal tenemos de sobra, en publicidad mucho no gastamos… Cuanto es lo invertido realmente?
Los geselinos sabemos que este fin de semana es una prueba de fuego; esperemos no quemarnos…
Ojalá que todo salga bien, que la inseguridad se tome un descanso, que quienes vengan nos encuentren con nuestras mejores galas, peinaditos y perfumaditos; pero que no crea nuestro intendente que nos tragamos lo del cambio. Desde marzo estamos esperando, renovando la esperanza, poniéndole onda, pero para estar a tono con él, me parece que lo del cambio… todavía está muy verde.