Fue allí, donde confluyen los que llegan desde Mar del Plata y localidades balnearias del sur bonaerense y quienes derivan de las playas que se extienden desde Villa Gesell hasta San Clemente del Tuyú, donde el tránsito se hizo más difícil: no sólo porque por momentos fue a paso de hombre, sino por la lluvia que castigó a la Capital y al norte bonaerense. A las 18, ya habían pasado por esa estación unos 30.000 vehículos.
Fue la consecuencia directa de un fin de semana largo con números muy buenos para la costa atlántica. Sólo por Mar del Plata pasaron unos 252.000 visitantes, según cifras difundidas por el Ente Municipal de Turismo. Aunque los pronósticos meteorológicos para estos cuatro días eran desalentadores, el sol brilló de sábado a lunes y todos pudieron disfrutar de la playa, el principal objetivo de quienes recalan por estos destinos en esta época del año.