Fonte indicó que existe una merma de visitantes en relación al mismo periodo del año pasado y que el panorama podría explicarse analizando la realidad económica de la Argentina por la cual el público está más cuidado con los gastos que realiza.
"Existen dos realidades: una cosa es la temporada de diciembre y enero y otra muy distinta es febrero cuando la situación se pone más difícil", explicó el funcionario en relación a la cantidad de turista que arriba, durante la temporada estival, al destino balneario.