Los más extremistas dicen que es la peor desde el año 2000. Un memorioso dice que es igual de mala a la de los años 83 y 89. Otros –los más positivos- vuelcan sus esperanzas en la quincena entrante, para poder definirla como una temporada regular. Los pocos que dicen que en su caso la temporada no es mala, explican que la clave fue no incrementar los precios con relación al verano pasado.
Los motivos –de porque la temporada no es buena- en que coinciden todos:
Efecto Brasil
La situación económica del vecino país es clave, ya que le permitió a los argentinos armar sus vacaciones pensando en esas cálidas playas. Brasil devaluó fuertemente su moneda. De esta manera, los precios que antes nos parecían caros a los argentinos, hoy son muy parejos con nuestro destino, y más baratos en muchos casos. Además, las primeras medidas económicas del gobierno de Macri hicieron menos complicado salir del país para vacacionar.
Acá, en cash y todo junto; allá, con plástico y cuotas
En Villa Gesell, gran parte de los servicios que deben contratar los turistas que quieren venir, no aceptan el pago con tarjetas de crédito en cuotas. Eso obliga a los posibles veraneantes a tener que reunir una suma muy importante de dinero para poder pagar, por ejemplo, el alquiler de un departamento por una semana. A eso hay que sumarle que no todos los locales gastronómicos aceptan el pago con tarjetas. La comparación en este terreno con Brasil también deja en enorme desventaja. En el vecino país, hasta se puede ver a los vendedores ambulantes en las playas con posnet conectados a celulares para ofrecer el pago con tarjeta.
Las travesuras de “El Niño”
La villa disfrutó de unos días de playa insuperables entre Navidad y Fin de Año. Un calor digno del Caribe nos hizo ilusionar con un verano espectacular para la playa. Pero el dios clima nos dio el dulce y después nada: durante los primeros 12 días de enero no hubo días de playa como aquellos, ni parecidos. Cuando hizo calor, llovió. Y cuando las nubes no opacaron la jornada fue el viento o la baja temperatura.
Precios cambiantes
Fueron varios los visitantes que se sorprendieron al ver los cambios de precios de un día para el otro en diversos rubros. Sobre todo del fin de fin de semana de fin de año a la semana siguiente. Algunos comerciantes con el objetivo de sacarle jugó a las piedras en temporadas se convierten en abusos que espantan a los turistas. Sobre todo el rubro gastronómico demostró esta modalidad. Precios altos, en simples pedidos, como un café y una gaseosa, que a la hora de pagar, el ticket llega con un precio de tres dígitos.
Vacaciones de fin de semana
Desde hace varios temporadas atrás que se advierte esta conducta. Los turistas ya no acostumbran a hacer largas estadías en Gesell, sino que prefieren dividir sus vacaciones en períodos más cortos. Son más “escapadas” que vacaciones planificadas, y para hacerlos evalúan varios factores; sobre todo el clima, que como ya se señaló no viene acompañando.
Situación parecida
Este relevamiento realizado por MinutoG, entre el 11 y 12 de enero, fue inspirado en una nota publicada en un portal marplatense. Al evaluar el resultado de las opiniones en Villa Gesell, podemos advertir que son casi calcadas a las de la vecina ciudad.