El diagnóstico fue presentado por el ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, Augusto Costa, junto al gobernador Axel Kicillof en el cierre de las conferencias de verano realizadas en la Costa Atlántica. Los datos relevados hasta el 22 de febrero muestran un retroceso en los principales indicadores del sector.
Menos movimiento en los destinos bonaerenses
Entre el 1° de diciembre y el 22 de febrero, la Provincia recibió 8,2 millones de visitantes, un 1,2% menos que en la temporada anterior. La diferencia se amplía si la comparación es con 2022/2023 —previa al cambio de gobierno nacional—: hubo casi un millón menos de turistas.
La duración promedio de las estadías también se redujo. Hasta la primera quincena de febrero, el promedio fue de cinco noches, un 4% menos que el verano pasado y un 6% por debajo de los niveles de 2022/2023. Para destinos como Mar del Plata, Villa Gesell o Necochea, esto implica menor ocupación sostenida y menos ingresos para hotelería, gastronomía y comercios.
En términos prácticos, el turista viajó menos días y con presupuesto más ajustado.
El consumo, en caída libre
El dato más preocupante fue el del gasto. A partir de un relevamiento en 28 centros turísticos junto al Banco Provincia —mediante el análisis de transacciones— se determinó que el consumo promedio cayó 25% interanual. Frente a la temporada 2022/2023, la baja alcanza el 35%.
Las operaciones con Cuenta DNI también mostraron una retracción marcada y el rubro turismo registró una caída cercana al 28%. El perfil del visitante cambió: menor presencia de sectores medios y más recorte en salidas, recreación y compras.
Costa fue categórico al señalar que los ingresos del sector “se desplomaron en estos dos años”, dejando a la actividad en una posición delicada de cara al resto de 2026.
Cruce político por el modelo económico
Desde el Ejecutivo provincial atribuyen parte del retroceso al encarecimiento relativo de los destinos locales frente al exterior. Según plantearon, en determinados momentos viajar fuera del país resultó hasta 50% más barato que hacerlo dentro de la Provincia, un efecto que vinculan a la política cambiaria nacional.
Kicillof apuntó directamente contra la gestión del presidente Javier Milei. Señaló que la caída del poder adquisitivo —con salarios y jubilaciones en retroceso— impacta en el consumo y en la posibilidad de tomarse vacaciones. También vinculó el escenario turístico con el cierre de empresas y la pérdida de empleo a nivel nacional.
Más allá del cruce político, el dato económico es concreto: sin recuperación del mercado interno, el turismo bonaerense enfrenta un año complejo.
Un verano que deja señales para 2026
El balance confirma un escenario de retracción que no se limita a la Costa Atlántica.
La temporada terminó con números en rojo. El interrogante ahora es si el consumo interno logra recomponerse antes del próximo verano.
