Según el estudio, el 65% de los alojamientos del partido registró ocupaciones superiores al 80%, y casi la mitad alcanzó niveles de entre el 91% y el 100%. Sin embargo, estos números no se tradujeron en un derrame económico proporcional, especialmente en gastronomía y actividades complementarias.
Desempeños desiguales según localidades y segmentos
El informe marca claras diferencias dentro del Partido de Villa Gesell. Mientras Mar de las Pampas alcanzó un promedio de ocupación del 90% y Las Gaviotas del 88,3%, la ciudad de Villa Gesell presentó un promedio menor, del 77,3%, con una marcada heterogeneidad interna. Esta situación se explica, en parte, por la mayor cantidad de plazas disponibles y por el fenómeno de “unidad ocupada con camas vacías”, que genera sensación de alta ocupación sin impacto real en el consumo local
Por nivel de confort, el segmento Superior trabajó con ocupaciones cercanas al 90%, consolidando su atractivo. No obstante, la baja densidad de personas por unidad —grandes alojamientos ocupados por parejas o grupos pequeños— limitó el efecto económico. El confort medio mostró resultados aceptables pero muy dispares, mientras que el segmento básico registró apenas un 55% de ocupación promedio, quedando fuera de los niveles mínimos de rentabilidad.
Gastronomía: actividad concentrada y sin crecimiento
El panorama gastronómico aparece como uno de los puntos más críticos del relevamiento. El 0% de los establecimientos reportó mejoras interanuales respecto de 2025, y el 83% indicó un desempeño similar, confirmando un escenario de estancamiento.
El consumo se concentró casi exclusivamente en viernes, sábados y domingos, lo que obliga a sostener estructuras de costos durante toda la semana para atender picos muy marcados. El ticket promedio se mantuvo contenido, con la mayoría de los consumos entre los 20.000 y 30.000 pesos, evidenciando que el problema no es cuánto gasta el turista, sino cuántas veces consume durante su estadía.
Además, el informe advierte sobre un modelo gastronómico “pasivo”: el 50% de los clientes llega por tránsito espontáneo y el otro 50% por recomendación, sin estrategias activas de captación ni construcción de agenda.
Comparación interanual y alertas estructurales
En la comparación con enero de 2025, el 82% del sector alojamiento y el 100% de la gastronomía no perciben crecimiento real. A esto se suman dificultades estructurales como la competencia basada casi exclusivamente en precio, la escasa diferenciación de servicios y la limitada profesionalización de los canales de comercialización
Desde la Cámara remarcan que el desafío no pasa por sumar más plazas, sino por alinear calidad, densidad de ocupación y consumo. En ese marco, también plantean la necesidad de competir dentro de las plataformas digitales, fortaleciendo la visibilidad, la reputación y la propuesta de valor del destino.
Un mensaje claro para el futuro
“La ocupación, por sí sola, no garantiza desarrollo económico”, concluye el informe. El verdadero desafío para Villa Gesell es aumentar el impacto económico por turista alojado, a partir de estrategias privadas más activas y políticas públicas diferenciadas según segmentos y realidades del sector
La primera quincena de enero 2026 deja así un diagnóstico contundente: el destino sigue siendo elegido, pero necesita transformar esa elección en un desarrollo económico más equilibrado y sustentable para toda la comunidad.
