Los viajeros que antes tenían como prioridad esos destinos fueron poniendo su atención fronteras adentro y desde entonces el turismo nacional se mantuvo por encima del 70 por ciento. Con esa coyuntura, las playas premium, como Cariló, las Gaviotas y Costa Esmeralda, se presentaron como una opción cada vez más sólida que se benefició directamente del gravamen estatal: convocan por su equilibrio entre desarrollo y naturaleza, agregando ventajas comparativas que se amoldan al perfil de aquellos que exigen comodidades e infraestructura de primer nivel. Todo ese capital que se volcaba al exterior, ahora permanece y se invierte en el país, pero esa reformulación de planes viene aparejada con la pretensión de los turistas de encontrar un confort similar al que se ofrece en los destinos que abandonaron.
Para esta temporada de verano se espera un 4% más de argentinos veraneando en su propio suelo. Según un informe de la consultora OhPanel, más de la mitad prefiere hacerlo en la costa atlántica y las playas que apuntan a un perfil de visitantes de alto poder adquisitivo prestan atención a las encuestas y se preparan con anticipación. En paralelo, los emprendimientos inmobiliarios apuestan a captar inversores para sus lotes o compradores de terrenos para construir el sueño de la casa propia destinada al descanso.
Expectativas y precios
El target interesado establece estándares claros: lugar de hospedaje amplio, mueblería moderna y espacios verdes cuidados. También, acceso cercano a la playa y balnearios con todos los servicios a disposición. Para aquellos que no buscan hoteles 4 o 5 estrellas, despiertan particular interés los barrios cerrados que agregan a la lista de beneficios el personal de seguridad, como así también, amenities que pueden ir desde centros recreativos para niños con coordinadores, opciones de spa y pileta comunitaria, hasta acceso a canchas de tenis, fútbol, golf y polo.
Una quincena durante el mes de enero en Las Gaviotas, uno de los destinos premium que se encuentra a 360 kilómetros de la Capital, entre Villa Gesell y Mar Azul, cuesta alrededor de $26.000 o $15.000 la semana. Eso tratándose de una casa para una familia tipo con dos habitaciones o tres pero que no esperan los agregados deportivos y recreativos, aunque sí una infraestructura moderna. A una distancia similar, aparece el clásico y ostentoso Cariló, donde se fueron construyendo apart hoteles con pileta, gimnasio, spa y servicios de playa. Con esas condiciones, un departamento 3 ambientes frente al mar cuesta durante todo el mes de enero entre $24.000 y $36.000.
Si bien los precios de los alquileres para el verano argentino 2015 casi llegan a igualarse con el valor de los paquetes turísticos en el exterior, tanto las familias como las parejas, quizá no tanto los grupos de amigos, prefieren evitar las distancias largas en avión, el posible desconocimiento del idioma, los tramites de pasaporte, los permisos para menores de edad, entre otras características típicas de viajar al extranjero.
Una cuestión aparte son los barrios privados y los barrios abiertos con seguridad. En esa gama de exigencias aparece Punta Médanos, un emprendimiento inmobiliario ubicado a 23 kilómetros al norte de Pinamar que ya se hizo de cierto prestigio por sus paisajes donde prima la naturaleza. Además de los clásicos amenities que incluyen un pequeño centro comercial, la localidad cuenta con el atractivo de un faro en funcionamiento y zonas propicias para la pesca deportiva. Allí se pueden adquirir lotes perimetrales por u$s25.000, internos por u$s29.000 y con vista a la laguna artificial por u$s49.800 (todos de 1.000 m2 aproximadamente).
En la nueva modalidad “estilo country” reluce la localidad de Costa Esmeralda, una iniciativa de la empresa de servicios de Real Estate Eidico, como uno de los destinos más exclusivos que incluye 3,2 kilómetros de playa. Perteneciente al Partido de la Costa, a 10 km de Pinamar, se viene consolidando como una oportunidad de veraneo premium (desde $30.000 una quincena en enero y desde $25.000 en febrero, con todos los amenities, para los que quieren alquilar una casa allí) y de inversión con lotes al costo que ahora suman la opción de compra de condominios.
En esta propuesta se agregan detalles como seguridad, canchas de tenis, cancha de golf de 18 hoyos con club house, cancha de polo, cancha de fútbol, dos paradores de playa, proveeduría y establecimiento ecuestre. A mitad de este año, Costa Esmeralda cumplió una década y si bien cada sector de terrenos que se lanza se agota de inmediato, mantiene un buen equilibrio entre casas construidas y espacio verde, ya que muchos lotes se compran exclusivamente para inversión. “El sistema es simple y con base cooperativista, a medida que hay ingresos por venta de terrenos, condominios o expensas (que rondan los $1.600) se invierte en servicios extra para el barrio, ahora agregamos el sistema de recogido de basura propio, por ejemplo”, contó a BAE Negocios el director de Proyecto de Eidico, Juan Carlos Bartolome.
El futuro inmediato del barrio es el complejo Arenas 19 que la empresa desarrolla en forma conjunta con la inmobiliaria JPU Desarrollos y ofrece departamentos de 2 a 4 ambientes a todo lujo. El valor de un 3 ambientes, por ejemplo, es de $2,2 millones, se ingresa con el 30% del valor y luego se abonan 30 cuotas en pesos ajustables trimestralmente por la CAC.