Precisamente, desde algunas ciudades balnearias de la Costa Atlántica surgió en los últimos días una iniciativa que está estrechamente vinculada a este tema.
Se trata de un pedido formal para que las clases comiencen recién el 16 de marzo en la provincia de Buenos Aires, para aprovechar de ese modo la primera quincena del mes y beneficiar el movimiento turístico y comercial de aquellas ciudades y otras que tienen un fuerte soporte en el turismo.
Impulso turístico
En plena puja entre los gobiernos de la Ciudad y de la Provincia de Buenos Aires (en Capital quieren empezar el 24 de febrero, mientras que la Provincia ha fijado el 2 de marzo), se sumó una tercera posición: la de sumar la primera quincena de marzo al calendario de vacaciones y regresar a clases recién el 16 de marzo.
Todo comenzó con un proyecto aprobado en el Concejo Deliberante de la Municipalidad de General Alvarado y continuó con declaraciones del intendente de Mar del Plata, Gustavo Pulti, quien manifestó haber recibido múltiples pedidos de “una temporada estival de 90 días”.
Sin embargo, y pese a estas iniciativas, será el Gobierno de Buenos Aires quien tenga la palabra final.
“La idea surgió no sólo de General Alvarado sino de todas las localidades que estamos directamente vinculadas al turismo, tanto en la Costa como en el interior y centro de la Provincia. Yo presenté el proyecto, que contaba con el apoyo de otras ciudades también, y se aprobó en el Concejo Deliberante. El pedido era que se articulara el comienzo de clases para el 16 de marzo”, indicó Fabián Barberini, concejal que impulsó la iniciativa en Miramar.
Según el edil, son muchos los agentes comprometidos y que han apoyado esta medida, entre ellos comerciantes, trabajadores y particulares que alquilan sus inmuebles cada temporada.
“El invierno es muy acotado en lo laboral para los vecinos de la costa y el comienzo temprano de clases nos complica mucho, realmente”, se explayó el concejal, quien agregó que todos los bloques apoyaron y acompañaron con su voto el proyecto.
“Tenemos el apoyo de las mesas de cada sector del lugar, de la Cámara de Comercio, los gastronómicos y los hoteleros. Incluso está el interés de los otros municipios de la zona como son Necochea, Pinamar, y Mar del Plata. Todos lo ven con buenos ojos, aunque es el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires quien tiene la última palabra”, continuó Barberini.