Un nuevo nacimiento de elefante marino fue registrado en Villa Gesell y generó alegría entre quienes trabajan en la protección de la fauna marina. Según informó la Secretaría de Salud municipal a través de sus redes sociales, se trata del tercer nacimiento de esta especie registrado en la ciudad.
En esta oportunidad, una hembra eligió la zona del Faro Querandí para dar a luz. El hallazgo se produjo a partir del aviso de una fotógrafa a los guardaparques municipales, quienes dieron intervención a los equipos correspondientes para garantizar el resguardo del animal.
El cachorro nació entre el sábado 24 y el domingo 25 de octubre. Posteriormente, se llevó adelante un monitoreo con la participación de guardaparques de la Provincia de Buenos Aires, la Dirección de Biodiversidad provincial, guardaparques municipales y representantes de las secretarías de Seguridad y Salud.
Como parte del procedimiento, se estableció un perímetro de resguardo alrededor del lugar donde se encuentran la madre y su cría. El objetivo es evitar acercamientos que puedan alterar su comportamiento y poner en riesgo el vínculo entre ambos.
Desde el área municipal remarcaron que la relación entre la madre y el cachorro es muy frágil durante esta etapa, por lo que cualquier perturbación puede provocar su interrupción.
Por ese motivo, solicitaron a vecinos y visitantes mantener una distancia prudencial, no acercarse bajo ninguna circunstancia y evitar cualquier acción que pueda generar estrés en los animales.
También indicaron que las mascotas deben permanecer siempre con correa y alejadas del sector protegido.
Las autoridades recordaron que está prohibido intentar tocar o alimentar al cachorro, así como intentar devolverlo al mar. La recomendación es no intervenir y permitir que los animales permanezcan tranquilos en su entorno natural.
Además, solicitaron que quienes observen otros animales o situaciones que requieran asistencia en la costa se comuniquen con el 103.
El nuevo nacimiento representa un acontecimiento destacado para Villa Gesell y vuelve a poner el foco en la importancia de proteger la fauna marina y respetar los espacios naturales. Mientras los equipos especializados continúan con el monitoreo, el pedido a la comunidad es claro: mantener la distancia y colaborar para que la madre y su cría puedan atravesar esta etapa sin perturbaciones.
