El 9 de octubre de 2025, en las costas de nuestra ciudad, nació un elefante marino que, por causas aún desconocidas, quedó sin el acompañamiento de su madre. Si bien no se descarta que el alejamiento haya sido producto de disturbios en la zona o de comportamientos naturales propios de la especie, tras casi 24 horas sin recibir asistencia materna, se resolvió intervenir para garantizar la supervivencia del ejemplar.
Desde entonces, Fundación Mundo Marino llevó adelante un intenso proceso de rehabilitación que se extendió durante más de siete meses. Durante este tiempo, la pequeña logró aumentar de peso, desarrollar las habilidades necesarias para alimentarse por sus propios medios y prepararse para regresar al ambiente al que pertenece.
Aunque en la naturaleza este proceso ocurre bajo el cuidado de su madre, en rehabilitación representa un enorme desafío que requiere dedicación, experiencia y un seguimiento constante.