Ayer se concretó una obra fundamental para la preservación del acervo histórico y biológico del lugar: la colocación del nuevo techo de chapa en el contenedor donde funciona actualmente el Puesto de guardaparques Rocío Salas.
Esta tarea no solo representa una mejora estructural necesaria para proteger las instalaciones de las inclemencias climáticas propias de la zona costera, sino que también es el resultado de un sólido trabajo en equipo.
La jornada contó con la participación activa y el compromiso del personal de mantenimiento de la Secretaría de Turismo y el acompañamiento del cuerpo de Guardaparques, representado por Corina Endres y Carolina Faivre, quienes supervisaron las tareas y continúan liderando la protección de nuestro ecosistema.
También se contó con la colaboración de personal de seguridad, quienes desempeñaron un rol logístico crucial, brindando el soporte y el transporte necesario para trasladar los materiales hacia la zona de la reserva.
El Puesto de guardaparques Rocío Salas es un espacio vital para la educación ambiental y la recepción de visitantes. Con este nuevo techado, garantizamos un espacio seco y seguro para que tanto el personal como el público puedan disfrutar de las muestras y la información que allí se brinda sobre nuestra biodiversidad.