El equipo se encargó de la construcción e instalación de enquinchados en puntos estratégicos de la playa junto a vecinos y vecinas de la zona.
Estos trabajos tienen como fin frenar la arena antes de que llegue a las afueras de la playa, facilitando el acceso y evitando que la arena se acumule en las edificaciones cercanas a la costa. También, lo que se evita es que la arena entre en contacto y se contamine con piedras o tierra de las calles, imposibilitando la devolución del material a las playas. La labor se realizó en la playa, a la altura del Paseo 130 y 130 bis, donde hay una zona de acumulación, por lo que el médano avanza en las calles y en las construcciones.
