La producción de polen en Argentina, emplazada en diferentes zonas geográficas donde la vegetación es natural, comenzó a incrementarse en los últimos años.
El polen, como otros productos apícolas, ha ganado creciente atención tanto por su beneficio nutricional: debido a sus propiedades medicinales es considerado un alimento funcional.
A través de un trabajo conjunto impulsado entre referentes de la Facultad de Veterinarias de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires y técnicos de Cambio Rural de la Estación Experimental Cuenca del Saladodel INTA, se impulsó una investigación para evaluar la capacidad antimicrobiana de polen producido en la zona de Villa Gesell y otro multifloral perteneciente a la zona del Delta bonaerense.
"El trabajo para determinar la actividad antimicrobiana in vitro de los extractos de polen se realizó con polen producido a partir de Acacia trinervis, una especie de árbol perenne de la zona de Villa Gesell y de polen multifloral perteneciente a la región del Delta", indicó.
A esos extractos "se los enfrentó con Staphylococcus aureus, una bacteria que frecuentemente provoca infecciones en la piel, Escherichia coli, bacteria que puede producir enfermedades y causar diarrea".
Además, se le interpusieron "cepas de campo de Listeria monocytogenes, bacteria que se desarrolla intracelularmente y es causante de la listeriosis, uno de los patógenos que provoca infecciones alimentarias virulentas y Bacillus cereus (comercial), una bacteria que causa intoxicación transmitida por alimentos".