“Cada uno que quiso ayudar a Fernando, recibía una piña”, acusó Silvino Báez en relación al ataque de su hijo. “No sé por qué fueron por Fernando. Él era un chico bueno. No sé si fue por su color de pelo o su corte de pelo. Pero si no era Fernando, era otro”, apuntó el hombre.
“Yo pienso que eran discriminadores. Fernando era un trofeo”, destacó el padre. Finalizado el segundo día de juicio Baéz apuntó contra lo acusados y señaló: “Trataron de desacreditar lo que decían los testigos, pero ellos son chicos sanos y estaban preparados”.
“Mientras nuestra salud esté bien, vamos a seguir viniendo a la audiencia. No sé cómo seguirá mi vida después de esto. Tal vez volver a trabajar. Desde lo que le pasó a Fernando, vivimos el día”, concluyó el hombre.
Las palabras de Graciela Sosa
Una vez terminada la audiencia, Graciela y su marido, Silvino Báez, hablaron con los medios presentes en la puerta de los tribunales y brindó detalles acerca de su descompensación.
"En un momento me sentí re mal por ver cómo atacaban a Fernando. Ya estaba tirado en el piso e imploraba clemencia para que dejaran de golpearlo. Es muy difícil para una madre ver eso", contó la mujer entre lágrimas.
Acto seguido, dijo: "Me apoyo mucho en Dios, agarro fuertemente este Rosario, y pienso en que tengo que estar fuerte para seguir buscando justicia por él. Fernando merece una justicia ejemplar, que no vuelva a haber otro Fernando".
Por último afirmó que "lo amaba a mi hijo. Lo amábamos con Silvino. Nosotros ya no somos nada, somos dos infelices que caminamos este mundo sin sentido, pero vamos a ser fuertes por él. Siento que se va a hacer justicia por Fernando".
Graciela Sosa está acompañada por su marido, Silvino Báez. Ambos tomaron la decisión de estar presentes en las audiencias. Este martes, debieron ver distintos videos con imágenes del ataque que le costó la vida a su hijo.
Fuente: La Nacion
