Desde el Servicio Meteorológico se había dado una alerta por tormentas para el mediodía y tarde de hoy. Después de las 13 horas el cielo se encapotó, el viento comenzó a aumentar y para las 13.30 horas se desató una violenta lluvia que incluyó caída de granizo. Para antes de las 14 horas empezó a cesar y con el correr de los minutos a variar las condiciones climáticas.
Durante esa casi media hora, cayeron 22 milímetros y se registraron ráfagas de viento de hasta 96 kilómetros por hora, según datos oficiales aportados por la Estación Meteorológica local.
Con la violencia típica de las tormentas de verano, el agua caída generó anegamiento en algunas arterias ya que el sistema de drenaje no daba abasto; el sorpresivo viento causo algunos trastornos menores y sectorizados, y el granizo al no haber caido en gran cantidad ni tampoco haber sido de gran porte, tampoco generó daños de consideración.
Al cabo de una hora, la situación comenzó a normalizarse y el cielo a cambiar; posibilitando que hasta algunos (sobre todo turistas) disfruten de la playa antes del atardecer.
El clima para mañana lunes, primer dia hábiles después de las cuatro jornadas de fin de semana largo, anticipa cielo parcialmente nublado y una máxima de 25 grados.
