Por: Dra. Cecilia Roma
Disfrazado de preocupación por el hijo, una madre provoca o simula sistemáticamente la enfermedad de su niño. Manipula, a partir de sus conocimientos sobre las enfermedades, a los médicos tratantes, quienes, con tanto estudio, análisis, prácticas médicas, son convertidos en maltratadores involuntarios porque buscan un diagnóstico que nunca logran definir.
El término “Síndrome de Münchhausen” fue presentado por primera vez en 1977 por el pediatra inglés, Roy Meadow, para describir la falsedad de un paciente sobre sus propios síntomas. Posteriormente se le agregó el término “por poder” cuando el padre o la madre (en general es la madre) simula o causa la dolencia de su niño (generalmente son niños pequeños que no pueden todavía expresarse con la palabra).
Algunos indicadores de esta forma de abuso o maltrato infantil son:
1) la supuesta presencia de una enfermedad persistente en el infante que el médico no logra explicar,
2) se realizan estudios médicos, pero son solicitados de acuerdo con el estado general de la salud del niño, no en función de los síntomas relatados por los cuidadores,
3) los médicos no logran ubicar los síntomas y signos observados en ninguna enfermedad definida, por esto la mamá genera que los médicos duden de su saber,
4) los síntomas desaparecen cuando los papás o cuidadores se mantienen distanciados de sus hijos,
5) los padres o cuidadores son resistentes a permanecer alejados de sus niños ni siquiera por un breve lapso,
6) los tratamientos médicos dan poco o ningún resultado,
7) el médico empieza a pensar que el cuadro del infante responde a una enfermedad rara o poco común,
8) los papás o cuidadores no se observan tan preocupados como los equipos médicos,
9) los médicos concluyen que el cuadro no responde al tratamiento suministrado.
Generalmente el cuadro clínico abarca la fabricación de síntomas por parte de la madre que incluyen convulsiones, constipación, vómitos, diarrea, asma, alergias, infecciones, entre otras.
Desde la bibliografía psicoanalítica hay dos vertientes para explicar este fenómeno: Por un lado, una perversión de la función materna y por otro, una psicosis de la función materna. Es una forma de maltrato que se destaca por un vínculo altamente patológico de la madre hacia su niño, el cual puede llevar a la muerte del infante. Son madres muy manipuladoras presentando la habilidad de confundir al médico al mismo tiempo que demuestran un accionar fuera de lo común.
Es fundamental que los equipos médicos y los equipos interdisciplinarios conozcan la patología de forma profunda para identificar un diagnóstico precoz del Síndrome de Münchhausen por poder y así evitar el sufrimiento y riesgo de vida de los infantes víctimas de esta forma de maltrato.
Dra. Cecilia Roma
Psicóloga
MP 48845 PBA
