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Salud

Hablemos de la salud mental de nuestros niños

07-08-2026 El auge de la crianza positiva en controversia.
Por: Dra. Cecilia Roma 
 
Este año, un hecho destacado en Francia se hizo popular y generó un gran revuelo. La compañía ferroviaria nacional francesa anunció un vagón especial sin niños en clase ejecutiva para “garantizar la máxima comodidad”. La psicóloga Caroline Goldman defiende que el estilo de crianza positivo se ha vuelto dema­siado per­mi­sivo.
 
Este modelo de crianza tam­bién lla­mada crianza res­pe­tuosa se basa en la toma de deci­sio­nes conjunta y en dar prio­ri­dad a las emo­cio­nes infan­ti­les. Este postulado ha sido muy criticado por la doctora Goldman quien sostiene que el modelo lleva a toda una gene­ra­ción de niños por el mal camino. Un problema que se destaca es que los cuidadores se olvidan o confunden que este respeto debe ir en dos vías, del hijo a los papas y lo contrario. “Todo el mundo habla de que los niños se están vol­viendo más rebel­des y dice que tra­ba­jar con ellos se ha vuelto extre­ma­da­mente difí­cil”, declaró a Le Figaro. Comenta además que la impulsividad está por todas partes, no se miden consecuencias.
 
Efectivamente, observo que la frontera entre la autoridad de los padres y los deseos de los hijos se encuentra cada vez más difusa. Los hijos pasaron a ser protagonistas de todas las decisiones familiares y los papás fueron perdiendo seguridad en su rol de papás. Con esta flexibilidad extrema, casi de un líder laissez faire, los papás se manejan con una actitud exclu­si­va­mente empá­tica olvidándose que los niños deben pasar por un proceso de desarrollo madurativo para convertirse en adultos. El antiguo método “tiempo de refle­xión”: man­dar al niño a su habi­ta­ción para que se calme (y sin pantallas) es fundamental, dice la Dra. Goldman, de este modo se puede promover el desarrollo de las funciones ejecutivas, tales como reflexión, resolución de problemas, planificación, anticipación de consecuencias de los propios actos, organización, entre otras. 
 
Desde el inicio de la crianza, la Ley son los papás y a edades tempranas hay decisiones que deben obedecerse sin más y esto está bien. Podemos darles a los niños alternativas para elegir algunas cuestiones, pero dentro de limitadas posibilidades. Conocí a una mamá que no llevaba a la nena al dentista porque la hija no quería (y era muy evidente que lo necesitaba). Este tipo de decisiones las toman los papás. Le puedo preguntar al niño si quiere ir al cumpleaños de un amiguito, pero si le digo que a partir de las 21 apague el celular, esto está fuera de discusión. 
 
El tema está muy lejos de quedar cerrado, pero sí es verdad que necesitamos repensar qué valores y principios queremos que nuestros niños asimilen para guiar su vida en la adultez.
 
 
Dra. Cecilia Roma
Psicóloga 
MP048845PBA
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