La investigación comenzó en junio y estuvo a cargo de la División Unidad Operativa Federal Pinamar, que realizó tareas de campo, análisis criminal e inteligencia sobre el domicilio.
Durante el procedimiento, los efectivos detuvieron a un hombre mayor de edad y secuestraron teléfonos celulares que quedaron vinculados a la causa.
La investigación continúa bajo intervención de la Justicia, que deberá determinar las responsabilidades y las próximas medidas procesales.