Ante el riesgo de que continuara circulando y provocara un accidente, personal de salud logró detenerlo y dio aviso a la Policía. Cuando llegaron los efectivos, el conductor se mostró hostil, por lo que fue necesario desplegar varios móviles policiales y personal motorizado de la Secretaría de Seguridad para controlar la situación.
Una vez identificado, personal de Tránsito le realizó el test de alcoholemia, que arrojó 2,20 g/l de alcohol en sangre.
Como consecuencia, el Fiat Palio en el que circulaba fue secuestrado y trasladado a dependencias de la Secretaría de Seguridad.