El hecho ocurrió en un departamento ubicado en el edificio Altos del Pinar, en Alameda 201.
Según consta en la denuncia radicada el 31 de julio, el inmueble pertenece a Osvaldo Félix Tavarone, quien se encontraba de viaje en Europa desde mayo, por lo que la propiedad permanecía deshabitada.
La situación fue descubierta cuando la mujer encargada de realizar la limpieza del departamento, que posee una llave del inmueble, intentó ingresar el pasado 18 de julio y encontró la puerta trabada. Ante la imposibilidad de acceder, se retiró y posteriormente comunicó la situación.

Dos semanas despues, una familiar de Tavarone, se presentó junto al encargado del edificio y, ante la imposibilidad de abrir la puerta, recurrieron a un cerrajero. Una vez que lograron ingresar, encontraron importantes daños en el acceso al departamento: las cerraduras estaban rotas, la puerta presentaba signos de violencia y la iluminación del ingreso se encontraba dañada y colgando de sus cables.
Además, de acuerdo con lo denunciado, el interior del departamento estaba completamente revuelto y presentaba distintos daños.
Al momento de realizar la denuncia, la familia todavía no había podido establecer si existían objetos faltantes, ya que el propietario deberá revisar personalmente la vivienda al regresar.
Por el estado en que fue encontrado el departamento, la mujer expresó que, a su entender, quienes ingresaron podrían haber estado buscando dinero en efectivo, debido a que distintos sectores de la propiedad habían sido revisados y desarmados.

Millones, relojes y otros objetos
Ahora, en el mes de agosto, al regreso de su viaje de placer, el ex funcionario de la gestión Erneta, terminó de completar la denuncia policial de lo sucedido en su lujoso departamento.
Tavarone dijo que le llevaron aproximadamentee dos millones de pesos, varios relojes de marca Festina, y ropa.
Tres hombres registrados por las cámaras
Uno de los elementos que podría resultar clave para la investigación son las cámaras de seguridad del edificio. Según manifestó la denunciante, al revisar las imágenes se pudo observar que el 16 de julio, alrededor de las 17 horas, tres hombres ingresaron al edificio por un acceso vehicular que requiere de un control remoto.
La primera denunciante señaló que los tres individuos no serían residentes del edificio y expresó su sospecha de que podrían estar vinculados con el ingreso al departamento.
La investigación deberá determinar ahora cómo fueron vulneradas las medidas de seguridad del edificio, quiénes fueron las personas que ingresaron y si efectivamente tuvieron participación en el ingreso al departamento.
