La investigación se inició en junio de 2026 luego de que personal policial detectara, mediante tareas de campo, análisis criminal y labores de inteligencia, un domicilio utilizado como punto de venta de drogas en la zona.
Los investigadores, tras reunir las pruebas necesarias y constatar las maniobras vinculadas al narcomenudeo, pusieron los hechos en conocimiento de la justicia, que otorgó la orden de allanamiento.
Durante el procedimiento, los efectivos lograron determinar que la vivienda funcionaba tanto como residencia de los investigados como para el fraccionamiento y comercialización de sustancias ilícitas.
El operativo permitió incautar clorhidrato de cocaína fraccionada para la venta, teléfonos celulares, una balanza de precisión y elementos relacionados con la actividad delictiva. Los detenidos y los elementos secuestrados fueron puestos a disposición de las autoridades judiciales intervinientes y trasladados a la sede policial para continuar con las actuaciones correspondientes.