El rodado, una Kawasaki KLR 650 de color gris, estaba oculto en el fondo de una vivienda, tapado con colchones. Tras las verificaciones correspondientes, se confirmó que tenía pedido de secuestro y era de interés para una investigación judicial.
La moto fue secuestrada y quedó a disposición de la UFID N° 7, mientras continúan las tareas investigativas para establecer las circunstancias del hecho y dar con los responsables.
