Es época de vacas flacas en la provincia de Buenos Aires. Y no lo sienten sólo los ciudadanos de a pie sino tambiéne el propio Estado bonaerense, que atraviesa una crisis recaudatoria como no se veía desde hacía casi una década, según el responsable de la agencia tributaria. A la par, desde el sector comercial y empresario dicen que la cosa está “peor que en 2001”.
La situación reproduce la caída en los ingresos nacionales, en consonancia con el fuerte ajuste practicado por el gobierno de Javier Milei, cuya política de “enfriar” la economía y congelar los salarios para contener la inflación, unida a la apertura de las importaciones, devino en una fuerte retracción de las ventas en comercios y de la actividad industrial.
“Con el dato de mayo la recaudación tributaria nacional acumula una caída de 5% en 2026”, precisó el ministro de Economía bonaerense, Pablo López. Y detalló que, salvo por el efecto positivo del impuesto a las ganancias en 2025 respecto de 2024, el resto de los impuestos registraron números menores que un año atrás.
En particular, se computó una fuerte caída del ingreso fiscal por el impuesto al valor agregado (IVA), relacionada con la baja del consumo.
“La evolución del IVA nos da una muestra de la difícil situación que atraviesa la actividad en general y el consumo masivo en particular. Ya son 7 meses consecutivos de contracción interanual, y mayo no fue la excepción, cayendo más de 8% contra 2025”, puntualizó López. “La actividad sigue debilitada en todo el país, con pocos ganadores y muchos perdedores. La baja recaudación expone una dinámica viciosa que también perjudica a provincias y municipios”.
La caída en los ingresos de las arcas nacionales fue retratada por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) en un informe reciente.
Y sí: a la Provincia también le va mal. No le iba tan mal, de hecho, desde hace casi diez años, según el titular de la Agencia de Recaudación Buenos Aires (ARBA), Cristian Girard, quien señaló que en 2026 la recaudación impositiva bonaerense tuvo “el peor inicio de año desde 2017”, exceptuando la pandemia de COVID-19.
Girard ya había alertado que la Provincia está teniendo su nivel de recaudación más bajo desde la irrupción del coronavirus, con sus efectos deletéreos sobre toda la economía.
En el territorio, la crisis impacta sobre el comercio. Se multiplican los negocios que cierran debido a que no pueden sostener las ventas. “Estamos peor que en 2001”, advirtió el presidente de la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA), Alberto Kahale.
“Cierran comercios de ropa de hombre y mujer, y esas mismas personas abren nuevos espacios de comida al paso o panaderías, que es lo que la gente consume en el cotidiano. Ya no rinde apostar al consumo interno”, dijo Kahale.
La situación se repite en distintas regiones de la provincia. El Centro Regional de Estudios Económicos de Bahía Blanca (CREEBBA) analizó los datos del bimestre marzo/abril y determinó que las ventas en los comercios cayeron cinco puntos porcentuales. El trabajo incorpora los datos de ventas en ese distrito y también en Coronel Dorrego, Coronel Pringles, Puan, Saavedra y Punta Alta. El informe da cuenta del pesimismo de los empresarios de la zona respecto de lo que se viene en los próximos meses.