El conflicto en Medio Oriente, protagonizado por Irán e Israel en esa parte de Asia y por los Estados Unidos como país agresor desde América del Norte, ya está teniendo sus efectos en la Argentina y, particularmente, en el precio de los combustibles.
La nafta aumentó entre un 5 y un 6% en diferentes zonas del país en los últimos diez días, es decir, a partir del inicio de la guerra.
Las versiones producidas por Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) cuestan algo menos. El CEO de la empresa, Horacio Marín, dijo que la estrategia de la compañía se mantendrá y, aunque no descartó aumentos, enfatizó que “no habrá cimbronazos” en el precio.
Ocurre que las hostilidades en Medio Oriente, con el cierre por parte de Irán del Estrecho de Ormuz, por donde pasa buena parte del petróleo producido en la región, dispararon el precio del oro negro, y eso repercutió en el costo de los combustibles refinados en todo el mundo. El barril de Brent, que fija el precio de referencia internacional del crudo, superó los 100 dólares.
En los Estados Unidos, el precio subió aun más: cerca de un 17%, hasta llegar a casi 3,50 dólares por galón (es decir, algo menos de un dólar por litro).