En el marco de la pandemia de COVID-19, la tarea de los guardavidas dentro de operativos de seguridad en espejos de agua requiere una adecuada protocolización para poder garantizar la seguridad tanto de los guardavidas como de los bañistas.
El Sindicato Único de Guardavidas y Afines de la República Argentina (S.U.G.A.R.A.) estuvo trabajando para adecuar la actividad del rescate acuático a las normas sanitarias dictadas por las autoridades de cada jurisdicción tendientes a evitar la propagación del virus, culminando con la presentación de un Protocolo de Trabajo Seguro, que finalmente fue aprobado por el Ministerio de Salud de a Nación, informaron desde el gremio.
Este protocolo se contrapone con el que difundió la Federación Argentina de Guardavidas. El punto más polémico de ese protocolo es que los guardavidas deben ponerle el barbijo a la víctima, durante el salvataje. Algo que algunos sectores calificaron como "inviable"Ese protocolo no fue aprobado por las autoridades, pero ya generó el rechazo de los guardavidas.
En tanto que SUGARA dio a conocer su Protocolo de Trabajo Seguro, que finalmente fue aprobado por el Ministerio de Salud de a Nación, que deberá ser convalidado por Provincia para la aplicación en nuestras costas.
Uno de los puntos de más dificil abordaje es el rescate de la víctima inconciente a la que se le deba realizar las maniobras de RCP, por el contacto con la persona y la posibilidad de contagio a la que se expone el guardavidas.
