Desde que el presidente Alberto Fernández decretó el aislamiento social preventivo y obligatorio el 20 de marzo, en Mar del Plata se denunciaron 30 estafas a modo “cuento del tío” por un perjuicio superior a los 25.000.000 de pesos.
Según informaron fuentes de la Fiscalía de Delitos Económicos, en estas estafas la suma del dinero que las víctimas le entregaron a los delincuentes es cercano a 1.500.000 pesos y 230.000 dólares.
La semana pasada, tras una investigación a cargo de los fiscales Javier Pizzo y David Bruna, junto con personal de la Dirección Departamental de Investigaciones, se detuvo a dos hombres y una mujer -integrantes del “Clan Castillo”, una reconocida familia de la comunidad gitana de la ciudad- acusados de ser parte de una banda que cometía este tipo de estafas.
Un día después de este procedimiento, es decir el viernes 29 de mayo, se registró un nuevo “cuento del tío” en la ciudad. Esta vez una mujer de unos 75 años recibió un llamado a su teléfono fijo desde un celular de otra ciudad, en la que un supuesto pariente le explicó que “por una disposición del Gobierno Nacional los dólares devaluarían” por lo que le recomendaba que se los entregara “a un amigo” para realizar unos cambios de numeración.
De esta manera un hombre fue hasta la casa de la víctima y la mujer le entregó 40.000 dólares. Luego entendió que cayó en una estafa y radicó la denuncia.
Desde la Fiscalía de Delitos Económicos consideran que en la ciudad de Mar del Plata operan al menos tres bandas de estafadores que se dedican a cometer cuentos del tío. Una de estas bandas cayó la semana pasada, las otras dos están en investigación y no descartan que tengan conexiones entre sí.
En plena pandemia, la Fiscalía de Delitos Económicos maximizó esfuerzos para investigar los casos de estafas por teléfonos, que conllevan una dinámica compleja, ya que en la mayoría de las situaciones se tratan de llamados telefónicos de otras provincias, desde celulares que son sacadas tras sustituirle la identidad a una persona y que tienen como víctimas a personas de la tercera edad.
El fiscal de la causa explicó que en estas estafas se ve perjudicada principalmente a la persona que entrega el dinero, pero también a quien le toman la identidad para sacar celulares a su nombre y utilizarlos para cometer estafas. Esas personas se ven envueltas en una causa policial sin ningún motivo.
Los investigadores explican que la clave es la prevención y que las personas tomen precauciones a la hora de hablar por teléfono, como no pasar información personal o tener alguna palabra clave para miembros de la familia. Cabe destacar que por cada víctima de estafa, los delincuentes realizan unas 700 llamadas.
