La viróloga argentina Andrea Gamarnik y su equipo del Instituto Leloir, desarrollaron una prueba made in Argentina para detectar anticuerpos contra el SARS-CoV-2. En un tiempo récord de 45 días, el primer producto de la Unidad Covid-19 del Ministerio de Ciencia y Tecnología está listo, fue validado en 5000 muestras con excelentes resultados y ayer recibió la aprobación de la Anmat.
En un par de horas esta prueba determina si una persona desarrolló anticuerpos y también permite medir sus niveles. Esto es especialmente útil cuando se evalúa el plasma de pacientes recuperados, cuyo uso en cuadros graves es una de las estrategias terapéuticas que se están ensayando contra la enfermedad. Además, puede utilizarse para monitorear poblaciones específicas, como el personal de salud.
Covidar IgG, como se llama el test, no solo es una prueba muy robusta, sino que además cuesta un décimo de lo que salen los importados. Será producido en escala para abastecer las necesidades locales con una primera partida de unos 50.000 pedidos por la provincia de Buenos Aires, y serán entregados al costo. El equipo ya está en condiciones de producir 10.000 determinaciones por semana, pero esa cantidad podría escalarse a medio millón en un mes.
Inmovilizadas en una placa a la que se le agrega el suero del paciente, estas proteínas actúan como una especie de imán para los anticuerpos. "Este test es más robusto y más sensible que las tiras reactivas. Aunque no tiene la ventaja de arrojar el resultado en el momento, ya que lleva un par de horas y hay que hacerlo en un laboratorio, es muy versátil. No solo detecta la presencia del anticuerpo, sino que permite cuantificarlo" afirma Gamarnik
