El domingo 11 de agosto, después de las PASO y cerca de la madrugada, Axel Kicillof juntó su círculo más chico y, en el medio de la alegría por los resultados, les dijo: "El festejo terminó. No nos tenemos que relajar. Mañana hay que trabajar otra vez".
Las palabras del economista no parecían las de un candidato que ganó por 18 puntos de diferencia a la dirigente con mejor imagen del país, María Eugenia Vidal, y quedó a un paso de ser el nuevo gobernador de la provincia de Buenos Aires.
Un mensaje similar les dará Kicillof a los 135 candidatos a intendente que tiene el Frente de Todos en la provincia. Lo hará este miércoles por la tarde cuando encabece un acto en el Polideportivo Delfo Cabrera de Avellaneda y retome así las actividades electorales. Allí les pedirá que no se relajen y les dirá que, más allá de la amplia diferencia, la elección no terminó.