Hace pocos días, los principales gremios docentes bonaerenses, incluido el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de la Provincia de Buenos Aires (SUTEBA), llegaron a un acuerdo con el gobierno de Axel Kicillof por un incremento salarial para los maestros. Hoy, sin embargo, el SUTEBA anunció que el 3 de agosto, ni bien hayan concluido las vacaciones de invierno, concretará una jornada de paro. ¿Por qué?
Las razones esgrimidas por la conducción del más grande de los gremios docentes del país, ahora en manos de María Laura Torre tras el alejamiento del histórico Roberto Baradel, tienen que ver con un reclamo destinado al gobierno nacional, que timonea Javier Milei. Y, de hecho, la idea es que la protesta se “nacionalice”, con sindicatos de otros puntos del país uniéndose a la consigna y extendiendo la huelga a todo el territorio argentino.
Es decir: esta vez no es contra Kicillof, sino contra la administración libertaria. Aunque, por ahora y en lo concreto, las escuelas afectadas serán las bonaerenses, con el inicio de clases pospuesto un día.
La conducción de Torre adoptó un plan de combate para después del receso invernal: una jornada nacional de lucha de 48 horas, el paro del 3 de agosto, la convocatoria a una Marcha Federal Educativa y a un paro general en conjunto con la Confederación General del Trabajo (CGT) y las dos vertientes de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), y otras medidas y acciones de protesta. Como se ve, la mayoría son de alcance nacional.