– Ministro, usted ha hablado de lo difícil que es hacer obras con los recursos con los que se puede contar y la falta de apoyo de la Nación. ¿Cómo van las obras de la Ruta 11?
– Eso va muy bien. Todo el tramo que ya hace tiempo se está construyendo desde Mar Chiquita hacia Villa Gesell y desde Gesell a Mar Chiquita está muy avanzado. Cualquiera que pueda ir por la ruta lo observa. La novedad es que ya se licitó también el tramo que faltaba para completar la Ruta 11 como una autovía completa, que es el tramo desde Mar de Ajó hasta Villa Gesell. Así que, si todo sale bien, el año próximo ya vamos a tener una Ruta 11 completa como autovía. Todo su trazado va a ser doble mano. Eso no solo mejora la circulación, sino también la seguridad vial en toda esa zona. Estamos muy contentos.
– ¿Cómo proyectan obras sin el apoyo del Gobierno nacional?
– A pesar de los recortes, a pesar de las mil obras que dejó abandonadas el Gobierno nacional, a pesar de los 24 billones de pesos que le recortó a la Provincia, nosotros estamos haciendo un esfuerzo muy grande, con cuentas ordenadas, para no solo cumplir con los compromisos vinculados con el gasto corriente -el pago de salarios, aguinaldos, vencimientos de deuda, mantenimiento de escuelas y hospitales, construcción de nuevas escuelas-, sino también con el remanente, hacer toda la obra pública que podemos. Es menos de la que nos gustaría, pero es una cuestión de recursos.
– ¿Cómo imagina la temporada de verano? ¿Qué expectativa le genera?
– Ojalá que sea muy buena. Lamentablemente, uno no tiende a ser muy optimista sabiendo cuáles son los problemas que hoy tiene la gente. El Presidente se lo debe tomar con sorna, de manera cínica, diciendo que es mentira que la gente no llega a fin de mes. Digo: algún día se va a atragantar con su propia literalidad diciendo “Bueno, si no llegaran a fin de mes, se morirían antes”. No llegar a fin de mes es otra cosa: tener que ajustar los consumos, tener que comer una vez al día, como hace mucha gente porque no tiene más plata para cenar, por ejemplo. A veces se puede tomar una sopa o comer unas galletitas a la noche, antes de irse a dormir, para tener algo en el estómago. Eso no quiere decir que jubilados o gente de bajos recursos se mueran, pero sí se deterioran muchísimo sus condiciones materiales de vida. No se mueren, pero dejan de tomar medicamentos y, a la larga, se van a morir.
