Desde el Sindicato Unido de Trabajadores y Empleados de PAMI (SUTEPA) advirtieron por el deterioro de las prestaciones, la reducción de personal y el cierre de puntos de atención, y cuestionaron con dureza las políticas implementadas por el Gobierno nacional.
Sostuvieron que el proceso responde a una decisión deliberada y remarcaron que el achicamiento de la estructura del organismo no solo afecta a los trabajadores, sino que también tendrá consecuencias directas sobre los jubilados y pensionados que dependen de sus servicios.
“Esto es un desguace, está hecho adrede”, plantearon desde SUTEPA, al advertir que la situación se profundizó a partir de la pérdida del poder adquisitivo y de la creciente adhesión de trabajadores a los retiros voluntarios.
Según señalaron, entre 2024 y la actualidad la inflación habría acumulado alrededor de un 255%, mientras que los trabajadores del PAMI recibieron apenas un 3% de aumento salarial en dos años.
El impacto alcanza a toda la UGL XI, que comprende a Mar del Plata y distintas localidades de la región y brinda cobertura a más de 220 mil afiliados. El achicamiento de la estructura podría traducirse en mayores dificultades para garantizar una atención adecuada.