Los organizadores de la convocatoria, entre otros, la Fundación Ecológica Pinamar, buscaron visibilizar la preocupación por el impacto ambiental que genera la circulación de vehículos y otras actividades sobre las playas durante el invierno.
La competencia de motos y cuatriciclos está prevista para los días 29 y 30 de agosto, pero el uso de palas mecánicas y el movimiento de suelo en la zona costera (entre los balnearios El Pájaro y Rada Beach) generó un fuerte rechazo comunitario que se manifestó en la masiva concurrencia a la protesta en el balneario Cocodrilo.
Concejales de la oposición señalaron que las obras comenzaron sin los debidos estudios de impacto ambiental completos o sin cumplir con las ordenanzas de protección costera.
En tanto, la Municipalidad de Pinamar (encabezada por Juan Ibarguren) y la empresa organizadora, EDV Entertainment, defendieron el proyecto afirmando que el evento fue aprobado por el Concejo Deliberante, que cuenta con informes de impacto ambiental y que la afectación en la playa es transitoria, prometiendo desmontar la pista y devolver la fisonomía original al área en unas 72 horas tras el evento.
