La investigación judicial por el brote de triquinosis en General Madariaga sumó este jueves un nuevo capítulo con la imposición de medidas cautelares contra el dueño de la carnicería señalada como el foco de la contaminación que ya afecta a más de un centenar de personas.
La decisión judicial se suma a la denuncia penal que la Municipalidad de General Madariaga ya había radicado contra el propietario del local por considerarlo responsable de infringir el artículo 206 del Código Penal, que sanciona a quienes adulteren alimentos destinados al consumo público.
En tanto, el comercio ubicado en la intersección de las calles San Martín y Moreno permanece clausurado desde la semana pasada y el Juzgado de Faltas rechazó el pedido de reapertura presentado por el imputado.
Más de 100 afectados y dos internaciones graves
El brote, que encendió las alarmas en la Región, no solo afecta a habitantes de General Madariaga, sino que también se extendió a otros distritos como Pinamar y Villa Gesell debido a que vecinos trasladaron o enviaron chacinados contaminados a familiares y conocidos en diferentes puntos de la provincia de Buenos Aires.
Según el último parte del secretario de Salud de General Madariaga, Dr. Amadeo Echeverría, son 66 los casos positivos confirmados por laboratorio y 35 personas en estudio, lo que eleva el total de afectados a más de 101 personas.
Si bien la mayoría evoluciona favorablemente, el funcionario alertó sobre dos pacientes que requirieron internación por cuadros complejos: uno sufrió un tromboembolismo y el otro desarrolló un síndrome neurológico producto de la inflamación causada por la migración del parásito por el torrente sanguíneo.
Echeverría advirtió además sobre las secuelas permanentes que puede dejar la enfermedad: “Una vez que el parásito atraviesa el intestino y se aloja en el músculo y se enquista, ya no lo podemos eliminar. Son dolores musculares, a veces debilidad, fatiga”.
