La investigación comenzó el fin de semana, cuando los primeros pacientes ingresaron al Hospital Municipal con síntomas tras haber compartido una reunión familiar donde consumieron embutidos artesanales (salamines, chorizos secos y bondiola) comprados en un mismo comercio local.
Ante esto, el vecino Municipio activó el protocolo y el área de Bromatología secuestró preventivamente toda la mercadería sospechosa para sacarla de circulación, aclarando que la carne de frigoríficos habilitados no está afectada.
Los pacientes reciben antiparasitarios (albendazol o mebendazol) de forma inmediata. Entre los afectados hay dos personas fuera de la ciudad (en Bariloche y Mar del Plata) con reportes verbales positivos que aún no fueron cargados en el sistema SISA.