Según dio a conocer el diario El Mensajero de la Costa, en el caso de Madariaga, el aumento de tasas: No sera uniforme. “Va desde el 50% desde el mes de enero, con planificacion de incrementos en mayo y septiembre”. Desde el gobierno de Santoro señalaron que “los valores de las tasas municipales en nuestra ciudad, en promedio rondaran los $26.000 (incluyendo la recoleccion de residuos, limpieza, tasa de salud, tasa de seguridad y fondo para infraestructura)”.
Por su parte, segun PinamarDiario, en esa ciudad, el gobierno municipal busca implementar un aumento de tasas de casi el 40%, al que se suman fondos adicionales como el de Promoción Turística y uno destinado a vehículos municipales. Esta medida se interpreta como una respuesta desesperada a la caída de la recaudación y el desplome de la coparticipación, que incluso obligó al municipio a pedir un préstamo de $1000 millones para pagar sueldos.
En resumen, la gestión de Ibarguren intenta equilibrar las cuentas municipales a través de una alta presión fiscal (tasas), mientras lidia con conflictos laborales críticos (guardavidas) que amenazan con desestabilizar la temporada turística, el principal motor económico del Partido.
Por el lado de Villa Gesell, el Departamento Ejecutivo hace más de un mes que mandó el presupuesto 2026 al Concejo Deliberante. El mismo contempla un aumento de tasad del 34%, el incremento más bajo de toda la región. Pero, desde la oposición, se niegan en tratar el Calculo de Gastos y Recursos, destinando a nuestro municipio a un desfinanciamento.
