Tal como había sido informado por la institución, desde hoy comenzó a utilizarse el dispositivo para controlar el ingreso de los estudiantes. El procedimiento contempla que los alumnos coloquen sus pertenencias en una bandeja antes de atravesar el detector y luego las retiren para continuar hacia el establecimiento.
Sin embargo, durante esta primera jornada se produjo una extensa fila de niños y adolescentes que debieron esperar en el ingreso de la institución para poder atravesar el control.
La situación se volvió especialmente incómoda debido a las condiciones climáticas. La lluvia y las bajas temperaturas hicieron que los estudiantes permanecieran durante un tiempo considerable a la intemperie, esperando para ingresar al establecimiento.
El reclamo de una familia apunta precisamente a este aspecto de la implementación: la necesidad de que, más allá de la medida de seguridad adoptada, se contemplen las condiciones climáticas y se evite que los alumnos tengan que permanecer bajo la lluvia y expuestos al frío para poder acceder a la escuela.
“Esto no puede pasar. En un día de lluvia, los chicos tienen que pasar frío y mojarse por el uso del detector”, expresó el mensaje recibido por MinutoG, planteando la necesidad de mayor organización y empatía ante este tipo de situaciones.
La implementación del detector había sido comunicada previamente por el colegio como una nueva modalidad de ingreso destinada a reforzar los controles de seguridad. Incluso, desde la institución se había solicitado a las familias colaborar evitando que los estudiantes llevaran elementos metálicos innecesarios, con el objetivo de agilizar el procedimiento.
El primer día de funcionamiento, sin embargo, dejó expuesto otro aspecto a resolver: cómo organizar el ingreso para que el control pueda realizarse sin generar largas esperas y, especialmente, sin que los estudiantes queden expuestos a la lluvia o al frío mientras aguardan para entrar.
La preocupación planteada no cuestiona únicamente la existencia del control, sino las condiciones en las que se lleva adelante y la necesidad de encontrar una alternativa que permita mantener las medidas de seguridad sin que eso implique afectar el bienestar de los alumnos.
