Ya durante los últimos días de enero se había visto algo similar; pero lo de hoy es mucho más numeroso.
Esta mañana, la hilera que se formó en la puerta de la sucursal local del Correo Argentino comenzaba en la puerta del local y se extendía por varios metros.
En su totalidad trabajadores temporarios, que se desempeñaron hasta ahora en comercios de la ciudad. En su mayoría, personas llegadas desde distintos puntos del interior del país, que en breve regresan a su provincia de origen, ya que, aunque el verano no terminó, para ellos la temporada si; por decisión de sus patrones.
Es que la temporada no esta siendo buena en materia de consumo, por lo que los comerciantes empiezan a recortar, y lo hacen con los empleados.
Los empleados, que no podrán terminar siquiera el mes de febrero, antes de terminar de trabajar, y de cobrar su sueldos o liquidaciones, deben enviar su "renuncia" al trabajo. Eso explica las largas colas que se arman (en el correo Argentino) año tras año, para fines de febrero, incluso a comienzos de marzo, pero esta temporada eso se adelantó casi una quincena.
Los trabajadores por día, van en busca de un formulario de Telegrama, para completar su "renuncia" y que luego el correo se la envíe a su empleador.
Claro que el trabajador no quiere "renunciar", sino que es -habitualmente- un acuerdo con su empleador, que una vez terminada la temporada (y por ende el trabajo) le envía "la renuncia". Aunque en este 2026 se la estan terminando antes de lo previsto.
En otros casos, es hasta más extorsivo por parte de los comerciantes/empresarios locales, "sino me mandas la renuncia, no te pago". Sea como sea el arreglo/acuerdo o maniobra entre patrones y empleados, siempre el que termina -con esta acción- cediendo algún beneficio es el trabajador, que termina aceptando con la ilusión de así poder mantener la fuente de trabajo para el año que viene.
Aquellos que no llegan a un entendimiento con los empresarios o se niegan a "renunciar", habitualmente terminan recurriendo a abogados laboristas. Que ese es otro punto (y negocio) de esta historia.
Pero cada temporada es diferente, y parece que esta (que aun no terminó) no esta siendo buena. El ejemplo: la cola de trabajadores en el Correo ni bien arrancada la segunda quincena de febrero.