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Sociedad

Hoy se cumplen 10 años de la desaparición de Agostina Sorich

15-10-2020 La nena, que entonces tenía doce, fue vista por última vez el 15 de octubre de 2010.
El viernes 15 de octubre de 2010 era un día de primavera fresco. Nada parecía advertir que ese día empezaría el calvario de la familia con la desaparición de una de sus miembros: Agostina Sorich.
 
Quién era Agostina Sorich
Agostina Nadín Sorich nació el 23 de junio de 1998, y tenía 12 años de edad al momento de su desaparición. De piel trigueña, cabello liso color castaño oscuro, ojos marrones y 1.60 metros de estatura.
 
Es hija de Andrea Sorich y Pedro Sosa, y forma parte de una familia de siete hermanos que residía en el barrio Monte Rincón.
 
Cursaba el sexto grado en la escuela 2 y solía quedarse los fines de semana en casa de Viviana Boglione, la ex pareja de su tío, para compartir con sus primos y luego volvía a su casa los lunes después de clase.
 
Esto es lo último que se supo que iba a hacer el día en que se esfumó hace 10 años.
 
El día de su desaparición
La mañana de ese viernes transcurrió como cualquier otra para la familia Sorich. Después del mediodía, Agostina le dejó saber a su mamá que iría a quedarse a casa de su tía Viviana, quien vivía a unas 15 calles de allí.
Es sabido que, de hecho, la menor se habría quedado en casa de su tía los últimos cuatro fines de semana, volviendo cada vez a su residencia el lunes después de la escuela.
 
Agostina vestía un buzo blanco tipo canguro, un pantalón babucha fucsia (o rosa fuerte) y unas zapatillas negras de caña alta marca “Eufemia”. No se llevó más ropa, ni documentos, ni dinero. Iba con lo puesto a visitar a su tía. O eso se creía hasta el siguiente lunes cuando, al volver de clases, sus hermanos le informan a su madre que Agostina no había asistido a la escuela.
 
Cuando Andrea Sorich se comunica con Viviana Boglione, esta le deja saber que no esperaba a la niña ese viernes porque no le había dicho que iría a hospedarse. Cada una pensaba que Agostina estaba en casa de la otra.
 
Desarrollo del caso
La denuncia fue radicada ese mismo lunes por Andrea Sorich en la comisaría, aunque en su momento no querían tomársela pues le indicaban que debía esperar 48 horas, sin tener en cuenta que, de hecho, ya habían pasado 48 horas desde la última vez que alguien de su familia vio a la menor.
 
Por fin tomada la denuncia, el trabajo de búsqueda quedó triangulado entre la Comisaría Primera, la Ayudantía Fiscal de la ciudad y la Fiscalía de Pinamar.
 
Empezaron entonces las averiguaciones del paradero de Agostina en centros de salud, terminales de autobuses y agencias de remises tanto de Villa Gesell como de Pinamar. Para el 20 de octubre, algunos medios de comunicación locales recibieron el pedido policial de difusión del caso.
 
No obstante, Andrea Sorich comentaría tiempo después que la investigación fue deficiente desde el principio pues “Gesell tiene varias salidas pero no hubo un operativo cerrojo”, dando a entender que existía la posibilidad de que su hija hubiese sido sacada de la zona en ese lapso de tiempo entre que desapareció y se inició la búsqueda.
 
Para el 06 de noviembre de 2010, un grupo de más de 100 personas, entre efectivos policiales y vecinos de Villa Gesell, llevó a cabo una actividad de rastrillaje en varias zonas de la comunidad; sin embargo, en dicha actividad no participó la familia de la menor.
 
Más adelante, la madre y hermana mayor de Agostina empezarían a participar de las diversas marchas y actividades organizadas por la comunidad para dar visibilidad al caso de la jovencita y exigir respuestas a las autoridades competentes.
 
Primeras pistas de interés
1. Contradicciones en los testimonios
Una vez realizada la denuncia, las autoridades empezaron a recopilar testimonios de familiares, amigos y vecinos de Agostina Sorich, a razón de al menos 17 testimonios por jornada, durante 15 días.
 
Lo primero que notaron fue que varias personas recordaban haberla visto tanto el 15 de octubre como en días posteriores, algunos incluso afirmando que la habían visto el fin de semana siguiente a su desaparición.
 
 
Asimismo, dos menores de edad (uno de los cuales era familiar de Agostina) recordaban haber conversado con ella vía Facebook el domingo 17 de octubre y el martes 19 de octubre de 2010, respectivamente.
 
Por esta razón, el por entonces jefe de la Sub Delegación Descentralizada de Investigaciones (DDI), Claudio Arnouk, declararía que las fuerzas del orden están “buscando a una chica que no sabemos si quiere aparecer”, dando a entender que Agostina posiblemente se habría ido por su cuenta.
 
Esta declaración sería a su vez respaldada por Ramón Alday, quien por entonces sería el jefe de la policía distrital en el Partido de Villa Gesell, al declarar que se estaba trabajando en la hipótesis de la jovencita estaría escondida en la zona y habría estado siendo asistida por una persona hasta el momento desconocida.
 
Vale decir que estas declaraciones fueron repudiadas en su momento por la comunidad y que la hipótesis planteada no pudo ser comprobada.
 
2. Actividad en redes sociales
Durante los días posteriores a la desaparición de Agostina, se supo que hubo actividad en su perfil de Facebook, por lo que varias personas intentaron contactarla a través del chat de la aplicación.
 
No obstante, la policía dejó saber que los investigadores de la causa había obtenido acceso a la cuenta de la menor para analizar las comunicaciones y los perfiles agregados como amigos. Asimismo, indicaron que ya contaban con la contraseña del correo electrónico de Agostina, por lo que estarían analizándolo también para lograr recabar alguna pista que llevara a su paradero.
 
Lamentablemente, esta línea de investigación no arrojó resultados positivos para su causa.
 
Estancamiento y reactivación del caso
A pesar de las búsquedas realizadas a finales de 2010, para enero de 2011, el caso de Agostina se encontraba estancado.
 
Sin embargo, dicho estancamiento se debió a las reiteradas denuncias recibidas contra el Fiscal de Pinamar, Cristian Centurión, y el Jefe de la DDI-Villa Gesell Subcomisario, Claudio Arnouk, donde se los acusaba de diferentes delitos cometidos durante la gestión de ambos. En ese momento, también fueron desafectados al menos 6 efectivos de la sub DDI.
 
Para febrero de 2011, una comisión policial viajó hasta Paraguay siguiendo pistas de Agostina, sin éxito. Entonces, en marzo, el intendente de Villa Gesell en ese momento, Jorge Rodríguez Erneta, recibió por primera vez en su despacho a Andrea Sorich, y ofreció “su entera disposición de modo personal e institucional”, según lo indicado en un comunicado oficial.
 
Entre los meses de febrero y mayo de ese año, Andrea Sorich también se puso en contacto con diversas organizaciones sociales tales como “La Alameda”, que se enfoca en la lucha contra los delitos de la trata de personas, el trabajo esclavo y la explotación infantil.
 
Se supo además que el padre de Agostina, Pedro Sosa, viajó en varias oportunidad a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para buscar a su hija en las diferentes villas de emergencia de la zona con el fin de recabar información que lo llevara hasta ella. De estos viajes, sin embargo, no dio aviso a la policía porque ya no sentía confianza en dicha fuerza.
 
Aparición de una nota de auxilio
El 21 de septiembre de 2011, los investigadores de la causa recibieron una nota escrita a mano que había sido encontrada previamente en el centro de la ciudad, la cual indicaba que era Agostina Sorich y que estaba siendo retenida en una cabaña próxima al mar.
 
Esta pista derivó en un intenso rastrillaje que abarcó toda la costa de Villa Gesell y localidades adyacentes, logrando revisar al menos 75 cabañas en diversas jornadas, sin resultados positivos.
 
La nota fue presentada a Andrea Sorich, quien no pudo determinar si la letra correspondía a la de su hija. Por esta razón, se debió someter dicha nota a una pericia caligráfica, la cual arrojó resultados negativos. No se trataba de una nota escrita por Agostina. Otra pista falsa.
 
Ofrecimiento de recompensa
Al cumplirse un año de la desaparición de Agostina Sorich, desde el Ministerio de Justicia y Seguridad de la Provincia de Buenos Aires se aprobó el ofrecimiento público de una recompensa de entre 20.000 a 70.000 pesos argentinos (entre 4.700 y 16.500 dólares estadounidense para la época) para quienes aportaran información que llevaran a dar con el paradero de la jovencita.
 
Más adelante, en el año 2016, la recompensa aumentaría a entre 50.000 y 150.000 pesos argentinos (entre 3.330 y 10.000 dólares estadounidenses, según el tipo de cambio de ese año) para quienes pudieran brindar datos certeros sobre el caso de Agostina.
 
Nuevas pistas de interés
Año 2014: Un asesinato y una posible pista
El 19 de septiembre del año 2014, un joven de 21 años llamado Miguel Ozores fue asesinado en la puerta de su casa. Su muerte derivó entonces una escalada de violencia entre vecinos del Valle Guaraní, un pequeño asentamiento que carecía de servicios públicos pero que le sobraba sangre y fuego.
 
Este ajuste de cuentas realizado por y contra la familia Ozores, derivó en diversas denuncias sobre hechos delictivos acontecidos tanto en el presente como en el pasado. En una de estas denuncias apareció el nombre de Agostina Sorich.
 
Vínculo entre Miguel Ozores y Agostina Sorich
Se sabe que en octubre de 2010, Miguel Ozores dijo a la policía que Agostina estaba vinculada de alguna manera con dos primas suyas.
 
También se supo que sus declaraciones fueron contradictorias en ese momento: primero afirmó no haber visto a la menor desde hacía un mes y medio, luego dijo que la vio en el barrio poco tiempo antes de su desaparición y, finalmente, indicó que no la veía desde hacía unos 20 días antes de que desapareciera.
 
A pesar del constante cambio en sus declaraciones, a los investigadores no les pareció sospechoso y por tanto, no se lo investigó en ese momento.
 
Un dato importante es que en 2010 hubo varios avistamientos de Agostina Sorich en Valle Guaraní. Estos avistamientos fueron reportados por:
 
-Una empleada de una estación de servicio
-Un inspector de la línea de colectivos 504
-Una compañera de escuela de Agostina, la cual cursaba el sexto grado
 
Además, en aquel momento también se recibieron dos llamadas anónimas, una realizada al 911 y la otra al padre de Agostina, donde se indicaba que la menor se encontraría en la vivienda de Miguel Ozores. Ninguno de estos datos fue debidamente investigado.
 
Entonces, en octubre de 2014, un mes después del asesinato de Ozores, la Policía se presentó en la propiedad de la familia, ubicada en paseo 104 bis entre avenidas 14 y 15, con un georradar y una pala mecánica ya que, según diversos testimonios, Agostina Sorich podría estar enterrada en la zona.
 
Es importante señalar que estos testimonios revelaban dos cosas importantes para el caso:
 
-Agostina habría sido presuntamente asesinada en una de las casillas de Valle Guaraní y luego habría sido enterrada en un terreno baldío donde solía haber chanchos perteneciente a los Ozores.
 
-La chanchera (que estaba ubicada al lado de la casa de Miguel Ozores y había sido mencionada en la investigación policial realizada a finales de 2010) había sido desmantelada poco después de desaparecer la menor, dando a entender que su cuerpo pudo haber sido devorado por estos animales.
 
En esta oportunidad, luego de 7 horas de trabajo en la finca de la familia Ozores, no se pudo recabar ninguna pista que condujera a esclarecer lo que le había pasado a Agostina.
 
Año 2017: resurgimiento del caso
Luego de casi siete años de la desaparición de Agostina, una posible pista hizo resurgir su caso en los medios de comunicación.
 
Esta pista fue aportada por un testigo en el marco de un juicio por un caso de abuso sexual intrafamiliar llevado a cabo en los tribunales de Dolores.
 
El testigo en cuestión habría declarado que el imputado habría violado, asesinado y enterrado en su propiedad a una adolescente. Este dato llevó a pensar a las autoridades que se trataba de Agostina.
 
Por esta razón, el fiscal de Dolores solicitó a Gendarmería que verificara si existían movimientos de tierra en un galpón que era propiedad del imputado con el uso de un georradar. Esta verificación dio positiva.
 
Se requirió entonces la actuación de la división Científica de la Policía Bonaerense, la cual realizó labores de excavación en la propiedad señalada por el testigo, ubicada en la calle 101 bis, entre avenidas 7 y 8.
 
Lamentablemente, tras cinco horas de trabajo en dicho lugar, no se encontró nada. En este punto, el caso de Agostina volvería a estancarse, esta vez, indefinidamente.
 
Teorías sobre su desaparición
Desde el momento en el que se conoció el caso de Agostina Sorich, fueron surgiendo diferentes teorías sobre las razones detrás de la desaparición de la menor. Algunas de estas teorías son:
 
1. Agostina se marchó por su cuenta
Esta fue la primera teoría que se manejó tanto por la opinión pública como por las autoridades.
 
Muchas personas sospecharon que quizás la menor se fue de su casa por decisión propia debido a la actividad que hubo en su perfil de Facebook así como por los diversos testimonios de avistamientos que los investigadores recopilaron.
 
Lo cierto es que su familia no volvió a verla desde ese viernes 15 de octubre, por lo que resulta difícil creer que casi diez años después del hecho, Agostina no haya intentado ponerse en contacto con su madre o hermanos.
 
2. Agostina fue asesinada por algún conocido o amigo
Esta es la segunda variante de la primera teoría: quizás la jovencita se fue con una persona que ella conocía (lo que justificaría que haya sido vista en fecha posterior a su desaparición) y esta persona la haya asesinado y se haya deshecho de su cuerpo en algún lugar donde no pudiera ser encontrado.
 
Muchas personas sostienen que esta es una posibilidad ya que, por un lado, se sabe que Agostina se relacionaba tanto con chicos de su edad como con jóvenes mayores que ella; aunado al hecho de que el día que salió con rumbo a casa de su tía, no le avisó a esta última que iría a quedarse como sí hizo los fines de semana anteriores.
 
Con los testimonios recopilados en 2017 luego del asesinato de Miguel Ozores y las inconsistencias durante la investigación realizada al fallecido en 2010, esta teoría ha cobrado fuerza en los últimos años.
 
Lamentablemente, sin un cuerpo ni una pista certera, nada ha podido comprobarse.
 
3. Agostina fue secuestrada por una red de trata de personas
La posibilidad de que la menor haya sido secuestrada por una red de trata se basa en el hecho de que ya hubo casos en el pasado, tal como le sucedió a Raquel Liberman (1923), Marita Verón (2002) y, más recientemente, Johana Ramallo (2017). Asimismo, en marzo de 2010 otra menor de 11 años de edad llamada Tania Ayelén Merlo había desaparecido en Buenos Aires mientras viajaba en el tren, por lo que existía la posibilidad de que sus casos estuvieran conectados.
 
Su madre, Andrea Sorich, cree firmemente de que esto fue lo que le pasó a su hija. “Estoy convencida que es un caso de trata”, declaraba a los medios en 2011.
 
Se sabe que se recibió un llamado anónimo en el que la persona indicaba que Agostina estaba en un “club nocturno” (eufemismo para prostíbulo) de Olavarría. Se sabe también que la policía fue a esta ciudad y encontró no uno sino dos prostíbulos, pero la menor no fue encontrada.
 
Ante esto, Andrea Sorich también declararía que ella junto con otras personas iba a lugares donde supuestamente había sido vista su hija pero “los policías no querían bajar del patrullero hasta que no les llegara la orden del fiscal (…) Si mi hija estaba realmente ahí adentro, les dábamos tiempo para que la sacaran por el fondo mientras nosotros esperábamos afuera”.
 
Como en otros casos, se ha sospechado de la complicidad de las autoridades para entorpecer los procedimientos en los casos de secuestro y trata de personas.
 
4. Agostina fue secuestrada por una red de tráfico de órganos
Esta es quizás la teoría menos popular entre las ya citadas pero durante un tiempo se manejó la posibilidad de que la jovencita hubiera sido retenida y asesinada por traficantes de órganos.
 
La sospecha se basa en que, para la época en que desapareció Agostina, también desapareció un hombre de nacionalidad paraguaya que era vecino suyo.
 
Este hombre en su momento fue buscado por las autoridades debido a que se sospechaba que había raptado a la menor para posteriormente vender sus órganos en algún país limítrofe.
 
Como en los anteriores casos, esta hipótesis no pudo ser comprobada.
 
El caso de Agostina Sorich actualmente
En la actualidad, el caso de Agostina Nadín Sorich se encuentra paralizado. Sin nuevas pistas a seguir, las autoridades no tienen ningún dato para investigar.
 
En redes sociales, existe un grupo de Facebook enfocado en el caso, pero el mismo no recibe actualizaciones importantes desde el año 2014.
 
Existe también una página de Facebook llamada Estamos buscando a Agostina Sorich, la cual es frecuentemente actualizada para dar visibilidad a diversos casos relacionados con violencia de género, abuso sexual contra menores, trata de personas, entre otros.
 
 
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