Tanto Sosa como su actual pareja, Héctor Aguirre, están notificados de formación de causa. Se trabaja por ahora desde la calificación de averiguación de causales de muerte; los elementos que obran en el expediente, en particular el informe preliminar de autopsia, apuntarían a sostener que la pequeña Isabella se ahogó con leche mientras tomaba la mamadera. Presuntamente en un momento en que su madre estaba en otra dependencia de la casa, según una versión.
Ambos imputados siguen este proceso judicial en libertad. La pareja tiene otro hijo de 4 años, a quien la Justicia ya dispuso alejarlo de la madre. Le dio intervención al servicio municipal especializado en minoridad y desde allí lo pusieron al cuidado de un hogar de abrigo. No se descarta que el niño sea convocado para afrontar, en Cámara Gesell, una declaración sobre la muerte de Isabella. Habría sido el único testigo presencial del momento crítico en que su hermana se ahogó.
La investigación, según pudo confirmar LA NACION de fuentes judiciales, no tendría elementos firmes como para presumir que hubo una muerte dolosa. De esta manera el crimen quedaría descartado y las acusaciones se podrían limitar a un homicidio culposo o a un abandono de persona seguido de muerte. La restante hipótesis es que haya sido una situación puramente accidental, sin responsabilidad de terceros.
