“Después de reunirse dos horas con su abogado, decidieron que no declare”, explicaron fuentes del caso a Infobae sobre la indagatoria ante la fiscal Zamboni. Lo imputó por el delito de “estrago culposo agravado por existir víctimas fatales y por acusar peligro de muerte a otras personas”.
Para la funcionaria del Ministerio Público Fiscal, Bonavita ejerció “clandestinamente la dirección técnica de las obras de reforma” en el Hotel Dubrovnik, con el agravante de que lo hizo “sin contar con los permisos municipales de obra pertinentes para la realización de dichas labores”. Podría enfrentar una pena de cinco años de cárcel.
Más allá de su accionar, el futuro de Bonavita ante la Justicia está atado al resultado de la pericia en la que trabaja la Superintendencia de Bomberos de la Policía Federal Argentina, que determinará exactamente qué causó el derrumbe. Para esto, primero deberán mover todos los restos de la edificación y llegar a sus cimientos. Las sospechas de los peritos apuntan a daños estructurales y movimiento de maquinaria pesada en la obra que conducía el último detenido del caso.