Alejo Milanesi y Juan Pedro Guarino, los rugbiers que fueron liberados hace diez días, pero que continúan vinculados a la causa por el crimen de Fernando Báez Sosa, se negaron a declarar. Sin embargo, no apelaron a la estrategia del resto de los imputados que cuestionaron a la fiscal Verónica Zamboni en su segunda indagatoria.
Tanto Guarino como Milanesi habían sido liberados el pasado 10 de febrero después de que el juez de Garantías David Mancinelli hiciera lugar a la solicitud de la fiscal. En su pedido, la funcionaria judicial decidió liberarlos dado que ninguno de los dos rugbiers fue reconocido en las ruedas.
Antes de declarar en la Fiscalía de Villa Gesell, las cámaras de televisión tomaron a Guarino dialogando junto a su padre y a su abogado defensor, Hugo Tomei, agarrándose la cabeza y llorando en varias oportunidades.
A su vez, ambos rugbiers fueron notificados de la nueva calificación de la causa, la fiscal solicitó imputar por el delito de lesiones leves contra cinco amigos del joven asesinado, que también fueron agredidos por varios de los acusados al mismo tiempo que era cometido el crimen de Fernando.