Una de las semifinales del Drácula Open, evento que se disputa en Puerto Cabello, Venezuela, y le otorga 60.000 dólares al campeón, enfrentaba a Luciano Darderi y Roberto Cid. El nacido en Villa Gesell partía con cierta condición de favorito, ya que el ranking y su actualidad así lo marcaban. Su año tenístico fue de menos a más, consiguiendo dos títulos a nivel Challenger y varias semifinales consecutivas para finalizar cerca del Top 10. Por su parte, el dominicano lidió con algunas molestias físicas que lo retrasaron en el ranking y lo obligan a competir a nivel ITF para volver a subir.
La primera manga era liderada por el dominicano, que mostraba un gran acondicionamiento a las canchas. Roberto venía jugando torneos en cemento, lo cual le dio un gran ritmo. Con mucha velocidad de golpes, se quedó con el primer parcial. En el segundo, Luciano empezó a jugar con su bola pesada, encontró soltura y emparejó la dinámica. A pesar de que en un momento lo vio oscuro, pudo esforzarse y estirar el tercer set. En el decisivo, Darderi fue notoriamente superior y se lo quedó por 4-6, 7-5, 6-2.