Por Lucio Constantin
Fotos: Damian Saltiva(portada); Lucio Constantin y Corina Pantano(el resto)
Desde muy temprano en la mañana se empezó a palpitar lo que sería el último día de actividad, el evento principal, el que convoca a la mayor cantidad de público. Y así fue, miles de personas coparon las tribunas y los alrededores del circuito. Lo que igual, no es novedad porque la convocatoría es igual años tras año.
La previa a las carreras tuvo, entre otras cosas, la elección de la reina, otra exhibición de las
"motos beach" clásicas y también hubo reconocimientos, y uno de ellos fue para el ex piloto geselino Luis Pighetti, quien ganó siete veces esta carrera. También hubo lugar para aquellos que vienen de correr el Dakar como
Kevin Benavídes, en su moto Honda, y
Nicolás Clavigliasso, en su cuatriciclo Yamaha. Ambos deleitaron al público con unas vueltas por la pista del "super prime".
Sin más dilación, dio comienzo la carrera principal de motos. Poco a poco se fueron acomodando en la pista, ubicándose en la largada. Fueron muchas, unas 571, la suma de todas las categorías(este año la organización decidió que se corra así). Cuando finalmente arrancaron, fue el riojano Dario Arco quien tomó la delantera y completó la primer vuelta en poco más de seis minutos. Por detrás lo siguió Felipe Ellis, el bahiense campeón en 2014 y 2016, quien en la segunda vuelta lo pasó y se colocó como líder, y así siguió en los giros restantes, sacándole a Arco una buena ventaja. Pero en la sexta vuelta, la última, Elilis se lesionó el hombro y, aunque siguió, no pudo evitar que el de La Rioja le arrebatará el primer lugar y la carrera. El tercer puesto se lo quedó Joaquín Poli, de gran desempeño en el Supercross.
Después siguieron los cuatriciclos, con una largada de 592 vehículos. Todos a la vez. Quien era vigente campeón, el marplatense José Guerra, se afianzó a la punta rápidamente y ya en la primer vuelta mostró una clara ventaja sobre sus perseguidores. Ignacio Pinilla era su principal escolta pero en la segundo vuelta abandonó. El pinamarense Javier Altieri, que estaba tercero, tomó su lugar, pero no le duró mucho, porque tuvo que abortar por un problema técnico. A partir de ahí el segundo y tercer puesto pasó por varios pilotos, pero no así el primero, que siguió siendo de Guerra hasta el final de las seis vueltas y que, por un amplio margen, se terminó quedando con la carrera por segundo año consecutivo. El podio lo completaron Facundo Castillo y Nicolás Fricia, segundo y tercero respectivamente.
Y así se fueron las "bodas de plata". Pasó una nueva edición del Enduro de Verano en nuestra ciudad y algunos ya empiezan la cuenta de días para el próximo.