Varios concejales realizaron fuertes cuestionamientos al arquitecto Galli, y el más grave de todos fue la denuncia de que detrás de estos trabajos hay una venta ilegal de arena, la que Antonio Luna calculó en $ 4 millones.
El concejal Atilio Roncoroni mostró fotos certificadas por escribano, que retratarian el momento que maquinas cargan arena a camiones en la zona del Pinar. Esas imagenes ya son parte de un expediente judicial.
Por su parte, el concejal Martinez Salas confirmó lo antes dicho.
Ante todo esto, el arquitecto Galli, puso cara de sorpresa y negó estar al tanto de lo que se hablaba. Desde el publico, se le gritó: ¨Cara dura¨.
La sospecha surgió a partir de que una vecina filmó a los camiones municipales trasladando arena y llevándolos a un predio privado que está ubicado a unos mil metros de la rotonda de Villa Gesell, con dirección al norte, del lado de General Madariaga, en un galpón con un frente con una construcción particular en el cual además no figura ningún nombre.
