Las primeras horas del devastador temporal fueron verdaderamente desoladoras, sin dudas este Domingo 5 de Febrero se recordará como uno de los más duros que vivió la ciudad, donde uno posara la mirada, un árbol había caído y con él, todo el tendido eléctrico, en algunos paseos y avenidas también cayeron los transformadores y sus columnas de cemento, Villa Gesell estaba en medio de una emergencia jamás vista.
Ese mismo domingo, en la Secretaría de Seguridad, el intendente y los funcionarios delinearon las tareas para poner en pie a la ciudad. Cientos de llamados desesperados engrosaban aún más las listas de problemas a resolver, en lo que también se recordará como un trabajo ejemplar de todos, no sólo municipales, de todas las cooperativas, de Bomberos Voluntarios, de policías y de vecinos solidarios.
A partir del lunes, el sonido de motosierras, hombres y mujeres buscando colaborar, camiones y palas mecánicas a paso incesante y el notable desinterés del gobierno provincial y nacional, unieron más a los geselinos con un sólo objetivo: poner en marcha nuevamente a Gesell.
Desde la Municipalidad, hace unos meses atrás se lanzó una campaña llamada “Gesell Se Mueve”, la acción siempre le gana a las palabras y un slogan sólo es real cuando en cada acto se demuestra que no son sólo un puñado de palabras: los geselinos se movieron y hoy podemos ver los resultados.
Aún falta mucho por hacer, pero lo más importante es que nadie va a descansar hasta que no se levante el último árbol caído, hasta que absolutamente todos los geselinos tengan energía eléctrica.
El último párrafo de este texto, es para agradecer a los turistas, simplemente porque aman a Villa Gesell, en una relación mucho más profunda que venir a una ciudad atraídos por una estrategia de difusión turística, es por eso que se podía ver en sus rostros una marcada preocupación, lejos del pensamiento mezquino,
