La declaración de Emergencia Económica, la situación de crisis que parece demostrar la administración Barrera y los servicios (Salud y recolección de residuos) que están vinculados en la discusión, no permiten más demoras en la definición por parte del Concejo Deliberante. Sucede que ya hace más de un mes, el cuerpo deliberativo, rechazó el pedido de aumentar el impuesto municipal hecho por el Departamento Ejecutivo. En esa ocasión, el principal argumento fue la falta de documentación que hubiese respaldado la solicitud, al momento de tratarlo en la comisión y posteriormente en el recinto. Pero, los concejales, al mismo tiempo, le dieron la posibilidad al intendente de sincerar la situación económica/financiera y así poder retomar la discusión.
En las últimas semanas, se reactivó el tema. La presencia del contador municipal y la secretaria de Salud en una reunión de comisión, dio el puntapié. Eso, sumado a declaraciones públicas del ex secretario de Hacienda, reavivaron la polémica sobre el verdadero motivo del desfasaje económico del municipio.
Sucede que los concejales, con la información que fueron recabando, llegaron a la hipótesis de que los problemas económicos aparecieron a partir del contrato firmado por el municipio y la empresa Santa Elena. Se cree piensa que la plata que le falta al intendente es para atender el pago a la firma encargada de la recolección de residuos y no para financiar la salud pública, como argumenta el expediente que contiene el pedido de aumento en los impuestos municipales. Esa creencia, los concejales la sustentan con el dictamen del contador Ciriaco –a la hora de firman el contrato con Santa Elena-y el análisis de los números del RAFAM sobre los gastos en Salud.
Todo esto, que venía siendo masticado por los bloques de la oposición, se lo transmitieron a Barrera. Se lo plantearon, se lo desmenuzaron, se lo llegaron a explicar en reiteradas oportunidades. El intendente negó una y otra vez que el problema sea la falta de fondos para abonarle mensualmente Santa Elena (aunque recién, hasta la fecha, solo se le pagó –en forma desdoblada- el canon por los servicios prestados en el mes de junio, debiendo el mes de julio y ya casi a punto de entrar la factura del mes de agosto). Durante el encuentro del viernes, el tema se agotó cuando el jefe comunal no pudo responderle al concejal Casado “de dónde sacaba la plata para pagarles”. Barrera solo llegó a decir que él necesita el aumento en Salud y que de eso “el se hacía cargo”, además se llegar a ensayar una respuesta diciendo que “la plata sale del municipio”.
En primera medida, la presencia del intendente por más de cinco horas en el recinto del HCD, no ayudó mucho para revertir la idea previa que tenían los concejales. Pero que la falta de respuesta del mandatario haya quedo expuesta, no alcanza para cerrar el tema.
Por eso, en estos próximos días, los concejales deberán analizar qué hacer con el pedido para aumentar la tasa de Salud en un 650%. El tema está en discusión en la comisión de Presupuesto y Hacienda del cuerpo deliberativo, que se reunirá mañana. Fuentes legislativas, consultadas por MinutoG, no se aventuraron a cerrar el debate este martes, pero sí admitieron que buscarán darle una definición cuanto antes.
El otorgamiento de un aumento, tal como lo solicitó el Departamento Ejecutivo, parece ser casi imposible que suceda. Pero la posibilidad de aplicar alguna modificación tributaria, diferente a lo planteado por el intendente, todavía no fue descartado de plano.
Las próximas horas serán claves. Las charlas intra y entre bloques políticos –sobre todo- de oposición, terminarán de arrojar una postura mayoritaria, sobre qué hacer con la crisis económica que atraviesa el municipio de Villa Gesell; que pareciera haber quedado al descubierto –por lo menos para los concejales- que fue desencadenada por los malos manejos de Barrera y no por otros factores como se dice desde el oficialismo.