El intendente de Villa Gesell, Gustavo Barrera, cuestionó duramente al PAMI luego de la situación que atravesó la familia de un vecino que sufrió un accidente cerebrovascular (ACV) hemorrágico y necesitaba ser trasladado de urgencia a un centro de mayor complejidad. Según denunció el jefe comunal, la autorización no llegaba y fue necesaria la intervención de la Secretaría de Salud municipal para concretar la derivación.

A través de un comunicado publicado en sus redes sociales, Barrera responsabilizó al organismo nacional por las demoras y apuntó directamente contra Javier Russo, referente local de PAMI, a quien le reclamó explicaciones sobre lo sucedido.
“Cuando una hija tiene que salir desesperada a pedir públicamente que salven a su padre, algo muy profundo está fallando”, expresó el intendente, al referirse al testimonio de la familia, que había hecho público su reclamo ante la falta de respuestas para concretar el traslado.
Barrera sostuvo que la situación excede un inconveniente administrativo y advirtió sobre las consecuencias que puede tener la demora en una prestación médica urgente. En ese sentido, remarcó que la intervención municipal permitió avanzar con una gestión que, según planteó, correspondía resolver al organismo nacional.

Críticas al Gobierno nacional y a las prestaciones de PAMI
En su publicación, el intendente vinculó el episodio con los problemas de cobertura y financiamiento que, según denunció, atraviesa el sistema de atención de los afiliados de PAMI en Villa Gesell.
Entre los puntos señalados, mencionó la quita de más de mil cápitas al Hospital Municipal, las dificultades de los jubilados para contar con médicos de cabecera, la falta de prestaciones y los recursos que debe destinar el Municipio para cubrir necesidades vinculadas con la atención de sus vecinos.
Barrera también cuestionó la política de ajuste del Gobierno nacional y sostuvo que las dificultades para acceder a servicios de salud terminan afectando especialmente a los adultos mayores.
“Hace tiempo que vengo denunciando el vaciamiento de PAMI”, afirmó, al enumerar los problemas que, según su planteo, se acumulan en la relación entre el organismo y el sistema sanitario local.

Un antecedente de deuda con el Hospital Municipal
El reclamo se suma a otros cuestionamientos que el Municipio viene realizando por la relación financiera y prestacional con PAMI.
En agosto, MinutoG informó sobre una deuda superior a los 30 millones de pesos que el organismo mantenía con el Hospital Municipal por las prestaciones correspondientes a julio. La situación había generado preocupación por su impacto en el funcionamiento del sistema de salud, el abastecimiento y la disponibilidad de insumos.
Ese antecedente forma parte del contexto en el que se produce el nuevo cruce entre el intendente y las autoridades locales de PAMI, esta vez a partir de una situación individual que involucró a un paciente con una emergencia neurológica y a una familia que reclamaba una respuesta urgente.
“La salud es un derecho”
Tras confirmar que el traslado finalmente había sido autorizado, Barrera expresó su deseo de que el vecino pueda recuperarse, aunque advirtió que la resolución no elimina los cuestionamientos por el tiempo transcurrido ni la angustia que atravesó su familia.
“La autorización no borra las horas de desesperación de su familia”, señaló el jefe comunal, quien insistió en que deben explicarse las razones por las cuales fue necesaria una denuncia pública y la intervención del Municipio para destrabar la derivación.
El intendente cerró su mensaje con un reclamo directo a Russo y a las autoridades del organismo: “La vida de los geselinos no puede depender de una denuncia pública ni de que el Municipio tenga que intervenir para que PAMI responda”.
Y concluyó: “La salud es un derecho. No una variable de ajuste”.
